En Hogwarts los años han pasado, y es hora que una nueva generación dejé su huella en las paredes de la mágica escuela. ¡Ven y sé parte de la Tércera Generación!
 
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 Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]

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Rose Weasley
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MensajeTema: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Miér Jul 22, 2009 9:52 pm

Cada año debíamos llegar como mínimo con media hora de anticipación a que partiera el tren, y es que las despedidas en nuestra familia eran demasiado largas, parecía que venía todo el ejercito en masa, y entre abrazos y saludos a todos los primos- que por cierto éramos demasiados- aquella media hora se hacía muy corta.

Luego de despedirme de mis padres subimos con Hugo al tren, me despedí de mi hermano cuando le vi encontrar a dos de sus compañeros de curso, le vi alejarse antes de voltearme y comenzar a buscar un compartimento libre. Sabía que quizás, sólo QUIZÁS, era muy protectora con Hugo; él tenía más que demostrado que sabía defenderse sólo, aún así mi instinto de hermana mayor me hacía querer velar por él siempre. Pensé en James, mi primo, él también era hermano mayor, aunque distaba mucho de ser el hermano ejemplificador, más bien era todo lo contrario; no pude evitar esbozar una sonrisa, James era todo lo que generalmente aborrecía en un chico, sin embargo no podía quererlo más, era mujeriego, algo ególatra, demasiado revoltoso, soberbio... Instintivamente un rostro pálido y perfilado vino a mi mente al enumerar esas calificaciones, me percaté que no lo había visto en el andén... ¿Se habría retirado de la escuela? Deseché el pensamiento por estúpido, antes Malfoy besaba al calamar gigante antes de retirarse de la escuela en la que se creía amo y señor, cosa bastante discutible, ya que James parecía pregonar lo mismo.

Me asomé por el último compartimento del vagón en el que andaba y me sorprendí de ver a James dentro, y sólo, lo que era más raro, generalmente tenía un séquito de tres a cuatro chicas que lo seguían, más sus amigos de curso y uno que otro ravenclaw. Entré al compartimento con la jaula de Apolo, mi lechuza, y sonreí a James.

- ¿Estás esperando a una de tus citas o puedo irme contigo?- pregunté algo burlona, aunque fue más bien una pregunta retórica, fuese cual fuese la respuesta yo ya había dejado la jaula en uno de los asientos y me había sentado frente a él.

Lo observé unos segundos y vi la escoba que se encontraba en el asiento junto a él, James era muy bueno en quidditch, de hecho había sido con él con quien yo había aprendido a volar cada vez mejor, mi padre me había enseñado, pero con James había pasado largas tardes montada en una escoba; James podía a veces ser algo insoportable con tanto ego dando vueltas, pero no podía negársele que en el quidditch tenía de que pavonearse, y mucho.
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James S. Potter
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Jue Jul 23, 2009 12:08 am

Hogwarts era para James prácticamente todo, amaba aquel castillo y cada rincón de el, principalmente porque en sus siete años en aquel lugar había tenido las mejores experiencias y había conocido a quienes serían luego sus mejores amigos. Había osado de intentar encontrar cada escondite habido y por haber, y había encontrado una gran cantidad. Ahora a sabiendas de que era su último año no podía hacer más que lamentarlo en parte y alegrarse por el hecho de que nuevas experiencias cruzarían su vida; podría finalmente seguir la carrera que quería y buscar unirse a algún equipo de Quiddich reconocido. Tenía muchas motivaciones para su futuro y planeaba cumplirlas lo más que pudiera, porque James Potter siempre iba a lo mejor. Por eso le gustaba decirse a si mismo que ‘disfrutaba de superar sus propias expectativas’, y lo hacía, día a día. Sabia también, como le había dicho su padre, que aquello era algo más que superar. Por ello se había propuesto disfrutar de aquel último año lo mejor posible y eso implicaba mucho más que un jodido supera las expectativas.

Una vez subió al vagón de los Gryffindor comenzó a caminar tranquilamente por el pasillo, con aquel andar seguro que poseía. Pasó una mano por su cabello en un instinto y les sonrió de lado, encantador como siempre, a unas compañeras de curso cuando una de ellas lo llamó por su nombre desde dentro de un compartimiento. Pensó en quedarse pero luego descartó la idea para tristeza de las jóvenes quien, al parecer, buscaban deleitarse con las historias del Potter. O con su compañía. ¿Cómo culparlas? –Lo siento señoritas, pero prometo que vendré más tarde.- mintió descaradamente guiñándoles un ojo y continuó caminando observando los compartimientos de vez en cuando. Iría si, pero sólo si tenía ganas más tarde. Por raro que sonara, aquella vez buscaba uno vacío, principalmente porque le encantaba que ‘le cayeran sorpresas’. Siempre lograba divertirse con ellas. Las chicas eran un caso, uno perdido pero le gustaban. Mucho. Oh si, afortunada sería aquella que lograra quedarse con él en el futuro. Si es que aquella persona tan siquiera existía.

Encontrar uno vacío no fue difícil a fin de cuentas, de hecho era el que casi siempre usaba cuando venía y se iba de Hogwarts. Pensar que sería la última vez, se dijo mentalmente mientras abría la puerta del compartimiento e ingresaba. Sentándose posteriormente junto a la ventana -tras dejar sus cosas arriba, en el soporte para las maletas-, porque no había nada que le gustara más a James que observar los enormes campos pasar mientras el tren avanzaba. Claro que en aquel momento no había ninguna clase de enormes campos, sino sus padres saludando junto a su familia. El joven de ojos color avellana sonrió y los saludó también.
Y no pasó demasiado tiempo hasta que sintió la puerta abrirse y no tuvo que mirar para darse cuenta de que se trataba de su prima Rose, la linda Rose. Evidentemente cuando pensó que caerían sorpresas no pensó que una del clan Weasley sería la que llevaría el título. Sonrió de lado ante sus palabras. –De hecho.. – Comenzó él empleando un tono de voz entretenido e interesante. –Algo así. Pero ahora que estás ignoro que alguien vaya a acercarse.- La molestó, bromeando, y sonrió ampliamente. Con aquella sonrisa tan abierta y sincera que él poseía. -¿Cómo te encuentras, Rose?- Cuestionó el joven revisando sus bolsillos y comprobando que tenía algunos galeons dentro. Si bien su madre le había preparado algunos sandwichs, a James le gustaba comprarle cosas a la señora del carrito, ¡tenía un maldito problema con las ranas de chocolate!, y ni que hablar de las granjeas de todos los sabores. Desde pequeño venía ese 'problemita'.
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Scorpius Malfoy
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Jue Jul 23, 2009 3:27 am

Un par de vagones más, solo un par. Era algo que me repetía mentalmente mientras continuaba pasando por los corredores de los vagones donde la gran mayoría de los alumnos (por no mencionar el 99.9% de ellos y yo era el 1% de diferencia) eran alumnos de otras casas. Estaba claro que por lo general los Slytherins se conferían en el vagón que hacía décadas fué el Restaurant del Expresso. Ahora era el cuartel de Slytherin.
Había dejado en el compartimento que originalmente tomé a Dominique y Hugo Weasley y ahora me impedía a mí mismo mirar aunque sea de reojo dentro de los vagones que pasaba tras mis zancadas. Oh, vamos. No es que me fuese a petrificar en el momento que la viera. Así que con una nueva voluntad y mi máscara de indiferencia seguí caminando e incluso comencé a hacerlo de forma tranquila...por que total, no se iba a acabar el mundo si me tomaba mi tiempo para llegar al compartimento al que me dirigía.

Pasé por delante a alumnos que me miraban como si vieran al calamar gigante del lago, o unos simplemente me ignoraron y seguían su plática. Cuando ya pensé que nada podría sorprenderme de esta parte del tren bastó el rojo inusual y nada característico a comparación del de todos sus demás familiares.
Tenía el cabello largo, rojo tornasol y sus pecas eran menos visibles al año pasado. En una fracción de segundo distinguí que su tan mencionado cabello había crecido unos centímetros. Quizá dos o tres. De lejos el brillo azul de sus ojos me hizo ir aún más lento.

Más lento...hasta que la mirada de Potter me atravesó como una Maldición Imperdonable. ¡Maldito Potter! Estaba ahí y yo quedé estupidizado.

Desvié el rostro hacia el suelo y dándo una última mirada de reojo a Weasley me dirigí sin detenerme hacia el compartimento de Slytherin. Si no estaba ahí la señora del carro, decidí que no había de otra más que amenazar a Goyle para que me dé una de sus ranas de chocolate.

Necesitaba algo dulce.

_________________
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Rose Weasley
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Jue Jul 23, 2009 4:43 am

James sonrió y le seguí el gesto, asentí ante sus palabras he hice una falsa mueca de sorpresa ante lo que él me decía. Estaba claro que su club de admiradoras no se acercaría si yo me encontraba en el baúl con él, los hombres de mi familia eran conocidos por ser muy sobre protectores con nosotras, especialmente con Dominique y conmigo que éramos las mayores, pero yo también podía ser un efectivo "espanta moscas" con James...¡Incluso con Hugo! Había descubierto que tenía un considerable grupito de niñitas ineptas que iban tras él, era inevitable que me molestase ver a mi hermano pseudo acosado por adolescentes sobre hormonadas, no es que fuese mojigata ni mucho menos, pero es que la mayoría de las chicas eran demasiado patéticas, alguien como Hugo, incluso James - con lo mujeriego que era- se merecían chicas que valieran la pena, que tuviesen al menos más de tres neuronas en funcionamiento.

James me preguntó como me encontraba, estaba por responder cuando no supe por qué alcé la vista hacia la entrada del compartimento, se escuchaba cierto alboroto, fue entonces cuando lo vi, cabello rubio, muy liso, llevaba el cabello más corto que la última vez que lo había visto. ¿Desde cuando me percataba de esos cambios en... Malfoy? Dejé de lados mis pensamientos mientras continuaba mi rápida - pero exhaustiva- revisión, rasgos finos y perfilados, piel blanca... quizás demasiado pálida, pero fueron sus ojos, con los que creo que por primera vez me percaté de lo curiosamente brillantes y grises que eran, los que me atraparon.

Fueron tres segundos, estoy segura que no fueron más de tres segundos en que todo eso ocurrió, tres segundos en que demoró Malfoy en pasar por la puerta de nuestro compartimento. Desvié la mirada hacia James y me tomé el pelo antes de alejar mis pensamientos ante lo sucedido hacía pocos segundos.

- Estoy bien- sonreí, aunque no supe por qué mi sonrisa se me hizo algo forzada- Mis TIMOS han sido excelentes...- sonreí, esta vez de verdad- Por lo que podré tomar asignaturas con total libertad, aún no me decido que carrera seguiré estando fuera de Hogwarts, por lo que tomaré el máximo de asignaturas que pueda, para rendir los EXTASIS y no tener problemas de asignaturas no tomadas...

Tomé el pequeño bolso de mano que traía y saqué unas ranas de chocolate, tanto como yo James era un completo fanático del chocolate, y más aún de las ranas, le lancé una y sonreí.

- Se las quité a Hugo antes de salir de casa... - confesé mientras abría la pequeña caja de la mía antes de echármela a la boca.

En ese instante Apolo se puso algo inquieto en su jaula, acerqué mis dedos a las rejas y acaricié levemente sus plumas.

- Nunca le han gustado los viajes largos...- miré a James- ¿crees que es mejor que la suelte? El año pasado lo hice pero luego me enteré que unos slytherins trataron de hechizarla- arrugué el ceño antes de volver a mirar a mi lechuza- Apolo es muy valiosa para mi...

Había sido un regalo del abuelo Weasley, le tenía mucho cariño.
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James S. Potter
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Jue Jul 23, 2009 6:36 am

En aquel momento había mirado nuevamente a la ventanilla observando como ahora si comenzaban a pasar por esos largos metros de campos que a James tanto le gustaban, de hecho muchas veces se imaginaba sobrevolando esos campos en su escoba y no podía más que anhelar hacerlo. Por supuesto todo el sentimiento de tranquilidad se fue literalmente al carajo cuando al volver su rostro hacia su prima y elevando un poco más su mirada observó a Malfoy prácticamente babeándose por Rose, ¡que diablos!. Si las miradas matasen. El Potter lo miró fulminante mientras fruncía los labios y entrecerraba los ojos. Ese Malfoy, ya tendría una larga –y lo más seguro poco agradable- conversación con él. Al muy tarado se le había parado hasta el tiempo al parecer, porque iba lento. Y fue un corto momento, pero James lo observó todo, de hecho miró a uno y luego al otro; en aquel momento si se le hubiera podido caer la cara se le hubiera caído, porque sus labios se entreabrieron al ver a Rose mirar al rubio platinado ese. -¡Que mierda con Malfoy! Maldito mocoso fastidioso, me olvidaré de que es más chico y lo haré caer tan alto en el campo de Quidditch que se acordará de todo su árbol genealógico y el mío ya sea de paso.- bufó exasperado mientras se cruzaba de brazos en una actitud algo caprichosa. Infantil. Sí, a veces lo era. ¿Pero acaso había sido sólo él el que había visto a Scorpius en aquella actitud con su prima? ¿SU prima? ¿SUYA?. No del muy idiota. Tenía suerte de haber seguido de lado y que James hubiera reaccionado tarde debido a la sorpresa, porque sino se habría ganado un golpe el muy.. ‘Tranquilo James, no es el fin del mundo’ se dijo mentalmente.

No tenía suficiente con haber aceptado a Victoire andar por ahí besándose con Teddy, ¡su amigo, por cierto!, que ahora el rubio quería tirarsele encima a su prima y prácticamente devorársela. Porque ya con la mirada lo hacía. ¡Podría disimular! Pero no. Se tranquilizó mientras miraba ahora el paisaje pasar rápidamente por la ventana y volvió su vista a Rose, quien parecía muy tranquila. Demasiado. Escuchó lo que decía sobre los TIMOs y asintió un poco aún con una mueca en su rostro.
Atrapó más por instinto que por otra cosa, la rana de chocolate y la observó por un momento. James sonrió de lado al escuchar lo que decía. A Hugo no lo había visto aquel día pero esperaba hacerlo, de cualquier forma lo haría en la mesa de los Gryffindor. Se dispuso a abrir el envoltorio del chocolate y le dio una mordida mientras dejaba pasar lo de Malfoy, pero claramente no se lo dejaría del todo de lado, lo traería en el momento adecuado para usarlo a su favor o para molestar.

‘¿Enserio? ¿No habrá sido Malfoy?’ pensó para sus adentros y contuvo una media sonrisa burlona. –Hazlo, no te preocupes, si intentan hacerle algo.. siempre podemos hechizarlos de nueva cuenta.- Le guiñó un ojo entretenido. Si ella supiera sus dobles intenciones con aquellas palabras. Entendía que Apolo era importante para Roser, sabía que había sido un regalo de su abuelo Arthur.
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Rose Weasley
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Jue Jul 23, 2009 4:51 pm

Miré asombrada ante el ataque de exasperación de James al ver pasar a Malfoy, por segundos mi mente me reprochó el haberme quedado mirándolo mientras pasaba. ¿James se habrá dado cuenta? Arrugué el ceño ante el glosario de maldiciones y amenazas futuras que cayeron sobre Malfoy en menos de lo que yo acabara de decir hipogrifo.

- ¡James!- dije a modo de reproche. No me gustaba esa eterna lucha que mantenía mi primo y Malfoy desde que habían entrado a Hogwarts, siempre picándose por cosas, amenazas de un lado a otro, y uno que otro duelo a mitad de pasillo- Ni si quiera llevamos un día aquí y ya estas de nuevo en esa riña estúpida con Malfoy- añadí mientras arrugaba más mi ceño si eso era posible- Además si lo botas del campo de quidditch te expulsarán por conducta anti deportiva.

Touché. James dejaba de ser el casanovas que era antes de hacer algo que pudiese alejarlo de su deporte favorito.

Saqué una segunda rana de chocolate del bolso y me la eché a la boca articulando una pequeña mueca. Mi adicción a las ranas de chocolate era algo "serio".

- Tendrás que fugarte a Honeydukes pronto porque ya no me quedan ranas y sabes que no puedo empezar bien el año sin mis ranas de chocolate...- dije con una sonrisa torcida. Si, era prefecta, pero pertenecía a la familia Weasley, vale decir que era prácticamente imposible alejarse de lo completamente ilícito, iba casi contra los principios familiares no saltarse una regla de vez en cuando, a pesar que yo era la que mas "conciencia" tenía - creo que de todos los primos era la única con conciencia- aún así, casi siempre me veía envuelta, de una u otra forma, en alguna de las fechorías de familiares, y en este caso... las ranas de chocolate lo valían.

Tomé la jaula de Apolo y abrí la ventana, liberé a mi lechuza y la vi alejarse volando lejos del tren.

- ¡No te alejes demasiado!- le grité mientras veía el majestuoso volar de mi lechuza, a veces Hugo se burlaba de mi trato con Apolo, decía que era ridículo que le hablase a la lechuza, pero yo sabía que me entendía, era una lechuza muy lista.

Me volví a sentar frente a James. Lo miré burlona.

- Me he encontrado con Melissa Green en el andén....- comenté con sutil burla en la voz- Me ha preguntado por ti...- añadí con una risita.

Melissa era una pseudo acosadora fanática de James, curiosamente era la única que realmente causaba cierto impacto en mi primo, pero no porque fuese guapa ni mucho menos, si no porque la chica era realmente de temer, parecía que tenía a James con un encantamiento convocador, porque siempre conseguía aparecer donde estaba él. Me causaba risa, yo decía que era una especie de castigo por ser el mujeriego que era.
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James S. Potter
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Sáb Jul 25, 2009 2:02 am

James la miró ante el reproche de la chica con las cejas alzadas, claramente inquisidor. Rose hablaba como si él tuviera toda la culpa. Lo había encontrado baboseando por su prima en primera fila, ¿y se suponía que debía dejarlo así? ¡Hell no! Ya sabría ese Malfoy de él, aunque pensándolo mejor, ¿Acaso no todo siempre era así con el rubio? Como fuera, realmente no iba al caso que se la pasaran en eso con Scorpius como su prima decía, ¡no iba al caso!. El asunto era completamente diferente ahora, el muy descarado había osado de posar sus ojos sobre su prima. ¡El mundo tenía problemas y él se ligaba sus consecuencias! La miró de lado claramente desconforme y bufó. -¿Conducta anti-deportista? ¡Por las barbas de Merlín, Rose!- replicó para nada de acuerdo, pero decidió guardar silencio. Que su prima se guardaba un buen carácter y no pretendía empezar el año peleado con ella.

-No te preocupes, esta misma semana lo haré, ya lo tenía pensando.- Respondió James al respecto de las ranas de chocolate, con la joven compartían aquella gran adicción y era bastante entretenido ver al Potter con aquello detrás mientras por delante se podía ver una conducta bastante diferente a la de las personas que, y no quería ofender a los comilones, se drogaban a ranas de chocolate. Por ejemplo estaba Michael Lane que se pasaba noche y día sentado en un sillón comiendo todo lo que encontraba a su paso. Aunque se sabía que James comía todo lo que agarraba a su paso también, ¡pero era completamente diferente!.

El castaño observó como la lechuza emprendía su vuelta, claramente feliz de poder desplegar sus alas lejos de la jaula. James también tenía una lechuza, pero era gris oscura y se llamaba Kyle. Era una buena lechuza, claro que al principio James había pensando que era hembra, pero luego había descubierto que el vendedor estaba ocupado, y era macho. Lo cual no implicó nada en su relación con Ky, porque se llevaban muy bien. De hecho, es de los que hablan con los animales, así que ver a Rose gritándole a su ejemplar que no se alejara demasiado, era natural.

Su rostro se movió hacia su prima con el ceño un tanto fruncido, ¡esa mujer estaba loca! Melissa Green lo acosaba por todos lados, incluso una vez se había metido en su habitación, había enviado bombones con pócima de amor, entre otras cosas. Sus amigos ya sabían que no debían tocar las cosas enviadas por ella porque podrían salir lastimados y con alguna traumática experiencia con aquella joven. -¿Le dijiste que no ve viste? ¿Qué no sabías si volvía a Hogwarts?- preguntó esperanzando con su vista puesta en su prima, esperaba que le hubiera hecho ese favor, porque sino tendría que soportarla allí mismo. Aún le parecía raro que no lo hubiera encontrado pero sabía que aquello no duraría mucho tiempo. En el Gran Comedor la encontraría, en los pasillos la encontraría, en la sala común la encontraría (porque si, ella era Gryffindor).
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Rose Weasley
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   Lun Jul 27, 2009 6:47 pm

Ignoré el tema de Malfoy, no me apetecía discutir con James, sobre todo porque nuestras discusiones muchas veces eran bastante... fuertes. Ambos teníamos mucho carácter y éramos demasiado tercos como para ceder, no es como si viviésemos discutiendo, pero las pocas veces en que habíamos terminado en un enfrentamiento verbal las cosas se habían puesto feas.

Sonreí al ver la cierta desesperación de James al recordarle a su admiradora psicópata número uno, esa chica realmente era de temer, aunque muchas veces me agradaba ver a James recibiendo un poco de su propia medicina. ¿Quería a las chicas a sus pies? Pues ahí tenía... una completa loca de atar que respiraba, vivía y comía por James Potter.

- Le he dicho que no te había visto...- acentué mi sonrisa mientras volvía a abrir mi bolso- y le prometí que te daría estos chocolates- añadí con voz burlona mientras sacaba de mi bolso una pequeña caja de bombones, abrí la ventana y lancé los chocolates por la ventana, quedándome con la caja vacía- Con solo oler estos chocolates, James, ahora mismo estarías rumbo al vagón de Melissa rogando por su amor.

No pude evitar reír.

- Debes tener cuidado con esa chica, James... al parecer se ha hecho experta en pociones de amor... - me toqué la barbilla- ¿Sabes lo que deberías hacer con esa chica? Encontrarle un pretendiente...

Estaba claro que esa era una misión casi imposible, era poco probable que alguien se enamorase de la maniática de Melissa Green, aunque James no perdía nada con intentarlo.

- Si Green se enamora de otro, ya no te perseguirá...

En ese instante pasó la señora con el carrito, inmediatamente le compré una docena de ranas de chocolate y unas grageas, me gustaba eso de no saber que sabor te podía tocar, mi gragea favorita era la de fresa. Luego que la señora del carrito se retiro, volví mi atención hacia la escoba de James, había volado casi todo el verano, generalmente porque cuando todos los primos armaban partidos, me veía en la obligación de jugar, en realidad amaba el quidditch, pero nunca me había animado a postularme al equipo, quizás no me consideraba tan buena, aunque estaba claro que durante el último verano había mejorado bastante, lo mío era ser cazadora, definitivamente.

- ¿Serás capitán este año, no?- pregunté levantándome de mi asiento para sentarme junto a él y tomar la escoba, era una escoba maravillosa, James la cuidaba tanto como a su propia varita.
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MensajeTema: Re: Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]   

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Entre escobas y ranas de chocolate. [PRIVADO]
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