En Hogwarts los años han pasado, y es hora que una nueva generación dejé su huella en las paredes de la mágica escuela. ¡Ven y sé parte de la Tércera Generación!
 
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 Ronda Nocturna.

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Scorpius Malfoy
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MensajeTema: Ronda Nocturna.   Vie Jul 24, 2009 10:58 pm

5 de Septiembre.


No había nada fuera de lo usual en la primera semana de colegio, nada más que mi súbita indiferencia hacia Weasley. Realmente evitaba su presencia para no tener que debatirnos en un duelo de insultos, frases venosas o cualquier cosa fuera de las clases; por que como siempre, esa mujer era demasiado competitiva como para dejar pasar la oportunidad de probar que es mejor que yo. Lo cual no es verdad. Y aunque la cuestión de las clases estaba como de costumbre, me había YO dejado hacer de menos por primera vez al tratar de que mi presencia fuera lo más invisible cuando Rose Weasley se dirigía a mi. O ignorarla, aunque eso solo le indignaba más. Mejor olvidarlo y seguir sin prestarle importancia. Quizá y de esta manera al fin logre sacarla de mi mente y en unos meses pueda insultarla a gusto.

La cena estuvo bien, como de costumbre -¿Por que ahora todo lo veo como una costumbre?- y dije a Al que luego lo veía en las mazmorras por que debía hacer las rondas reglamentarias que mi título de prefecto me marcaba hacer. Caminaba por el castillo con ojo crítico por si algún estudiante no estaba en su sala común o notaba algo raro en los alrededores. Metí las manos a los bolsillos del pantalón negro con facilidad pues antes de bajar a cenar había dejado la capa en la sala común. Desajusté la corbata y seguí observando entre los pasillos. Todos en la primera semana quieren comenzar bien. Pensé al hechar un vistazo en el pasillo de 4° piso, donde los últimos salían de la biblioteca con libros para sus deberes de los días siguientes. Puse los ojos en blanco y me encaminé a las escaleras del 5° piso.

Subí y al llegar, intintivamente parpadeé por un movimiento a lo lejos. Ahi hay una escultura. Y corrí a ella con la espalda pegada a la pared. ¿Podrá ser un fantasma? No, eso había sido una figura consistente. Saqué la cabeza tan solo lo suficiente para que el ojo izquierdo pudiese captar algo y claro...lo hizo.

La roja cabellera estaba un poco desordenada pero pasaba por completo inadvertido para mi. De entre todas las personas...¿Por que ella debía ser Prefecta también? Era obvio que estaba en sus rondas también, así que el porcentaje de encontrarnos no salía fuera de lo normal. Seguí con los ojos prendados en ella, y en poco su actitud me pareció diferente a la Rose Weasley que conocía: sudaba, parecía nerviosa. Sonreí divertido. ¿Esto se veía todos los días? La respuesta era un NO. Weasley se movió cautelosa y yo hice lo mismo...Vamos Scorp, deja de sonreir como si ver a Weasley huir de algo o alguien fuera la cosa mas divertida que haz hecho. No hice caso a la voz en tercera persona que me habló desde mi cabeza y seguí tras las pisadas de Rose.

Me acerqué sigiloso a donde estaba ella de espaldas y mirando con nerviosismo las puertas que se levantaban más adelante del pasillo.

- ¿Acaso te escondes? - Pregunté indiferente, suprimiendo la risita con la que siempre me dirigía a Weasley - Si es así, no lo haces bien.

Mis intentos de tratarla diferente a los demás cursos estaba saliendo mejor de lo que pensé.

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Rose Weasley
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Vie Jul 24, 2009 11:28 pm

Una semana realmente dura la que llevaba en Hogwarts, creo que nunca había tenido una semana como aquella, entre las labores de prefecta, los trabajos en Transformaciones y la constante preocupación por alejar a Hugo de las peleas y a Lily de cualquie chico que quisiese pasarse de listo con ella... Eso sin sumarle mi mayor dolor de cabeza durante los cinco días que llevaba en Hogwarts: Jeremy McLaggen.

¿En serio yo había sido novia de esa lapa- humana?

Jeremy había sido el perfecto novio, nos habíamos conocido bien el año pasado y habíamos tenido un lindo noviazgo de... ¿cuatro meses? El problema fue cuando terminamos, McLaggen pareciera no entender un "No"; durante todo el verano recibí al menos diez lechuzas de él, causándome reales dolores de cabeza. Sabía que la vuelta a Hogwarts sería bastante difícil al tener que verlo todos los días, ya fuese en la sala común, o peor, durante clases, pero sinceramente nunca creí que Jeremy fuese a llegar a un nivel preocupante de insistencia. Había terminado la cena y me había parecido que quería acercarse a hablar, por lo que me escabullí todo lo rápido que dieron mis piernas del gran salón. Casi sin darme cuenta mis pasos me llevaron al quinto piso... cerca del baño de prefectos.

Di vuelta en una esquina, sabía que me había seguido, aún así decidí detenerme unos segundos, silencio completo mientras yo trataba de visualizar la cabeza rubia oscura de él, cuando sorpresivamente escuché una voz a mis espaldas, me di vuelta con rapidez y el corazón bombeando repentinamente frenético... por el susto, nada más.

Una voz muy conocida.
Una voz que no escuchaba desde ...

Abrí los ojos de la impresión, al recordar otro suceso extraño durante toda esa agotadora y eterna semana: la completa desaparición de Malfoy en mi diario vivir, si no fuese porque lo conocía algo, diría que hasta me había evitado durante toda esa semana, pero sabía que a Malfoy yo le preocupaba menos que los elfos domésticos. Era común entre nosotros pelearnos desde el primer día, y me parecía… raro no hacerlo. ¿Era común, vale? Pero curiosamente eso no había pasado, de hecho no me lo había encontrado por ningún pasillo ni una sola vez, hasta ahora...

Apreté los labios y alcé la barbilla.

- ¿Ahora hablas, Malfoy?- no pude evitar formular esa pregunta, por segundos mi orgullo se vio resquebrajado al atreverme a decir esas palabras- Creí que te habían cortado la lengua...- añadí cruzándome de brazos- además... no me escondo de nadie- rectifiqué.

Sin embargo en el mismo segundo en que decía esas palabras me pareció escuchar unos pasos por el pasillo contiguo, sin pensarlo agarré del brazo a Malfoy y me escabullí tras una de las inmensas estatuas que decoraban el pasillo. Vale, estaba más que claro que me escondía de alguien, ahora Malfoy tenía material para molestarme por todo lo que quedaba de año.

De pronto visualicé la situación en la que me encontraba: tras una estatua, tomando el brazo de Scorpius Malfoy, escondiéndome de Jeremy McLaggen.

¿Podía ser mas bizarro?
Definitivamente no.


Miré a Malfoy con una súplica en el rostro, necesitaba que se mantuviese en silencio mientras pasaba McLaggen por el pasillo, por primera- y última vez- estaba pidiéndole algo a Malfoy, y esperaba que dijese que si.
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Scorpius Malfoy
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 12:13 am

No hubo ninguna reacción en mi interior cuando por el susto saltó levemente y se sorprendió por verme a mi en vez de la persona de quien huía. Que graciosa. Pero al parecer, hasta verme a mi en especial le causaba una sorpresa que no me expliqué. De cualquier forma, Weasley era ya demasiado inteligente como para no percatarse que había estado ignorándola. En toda esa semana no hubo ninguna frase mordaz, algún insulto o siquiera cruce de miradas.
Cuando alzó la barbilla y me dedicó esa mirada que conocía tan bien supe que no haría las cosas fáciles.

- No necesito utilizar Oclumancia para saber de quien escapas, Weasley - Respondí sin emoción alguna - ...y de cualquier forma, no me importa.

McLaggen. Si alguien había en toda la escuela a quien no pudiese ver -además de Potter- era Jeremy McLaggen. Ese tipo si que tenía problemas, comenzando por que era el mas petulante, asqueroso, cerdo y sobre todo poco caballero de todos. Podría ser que se mostraba como una perita en dulce ante sus novias, pero detrás de sus "pichoncitos" alardeaba más de lo que debería. Era meloso, soltaba más azúcar de la que un muggle diabético podría tomar y morir al instante...y todo eso era una maldita fachada. Y claro...me agarré a golpes con él en los vestidores, después del último partido de Quidditch del curso pasado. Por razones que nadie debe saber. Pero eso se reduce a la chica de cabello rojo que ahora me veía...¿suplicante?

¿Me estaba pidiendo que la cubriera? Claro que si...pero, eso se contaba como ayudarla. Rose Weasley jamás, contando desde el primer momento que tuvimos clase juntos, me había pedido ayuda para nada. Todo lo contrario: Me había dicho que me quería lo más lejos posible a ella.

Los pasos resonaban cada vez más cerca y yo seguía mirandola. Evalué mis opciones...por que no es que no quisiera ayudarla, pero ayudarla derrumbaba todos los planes que tenía para quitarme la fijación sin sentido que tenía por ella. ¿Por qué me pongo tantos peros ayudarla? Por que no me conviene. ¿No te conviene ser agradable con ella? Buena excusa Scorpius, ahora solo debes ser igual que McLaggen. Tener mis convicciones como prioridad no me convierte en un simio como McLaggen. Claro que no...pero probablemente solo te hace un idiota. Te gusta y eso te tiene muerto de miedo. ¡JA! ¿MIEDO YO? ¿MIEDO DE ROSE WEASLEY? ¿Ves como la ameba idiotica comienza a invadir tu sistema? ¡Claro que no tienes miedo de Rose Weasley! Pero si tienes miedo de enamorarte de ella.... No...yo no tengo miedo. Que estupidés suponer que soy un cobarde. ¡Entonces pórtate como un caballero!

Los pasos más cerca. Empujé a Weasley contra la esquina entre la estatua y la pared, la rodeé con mis brazos. Oculté su rostro en mi pecho. Que raro... La sensación de tenerla así era aún mas rara de la que tenía antes por querer ayudarla. Y sin darme cuenta, una mano actuaba muy bien su papel al acariciar su cabello. Aún se ve. Agaché la cabeza justo al momento que McLaggen se acercó a donde estábamos. Y así, mi cabeza rozando su cabello...y el aroma de su cabello se volvió el único aroma que pude sentir.

Pero los ojos escrutantes del McLaggen pude sentirlos. Qué morboso.

Alcé la nuca y le miré de perfil -cuidando que no sobresaliera el cabello rojo- con los ojos entrecerrados.

- Lárgate a tu Sala Común, McLaggen...- dije friamente - ...si no quieres que te rompa la nariz otra vez y esta no puedas ir a lloriquearle a la Directora.

Ninguna otra amenaza tuve que decir para que se fuera. Cuando escuché que sus pasos se desvanecían escalera abajo me separé con dificultad de Weasley a una distancia indiferente.

- Ya se ha ido - le dije bajando la mirada.

No creo poder aguantar sus ojos azules.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 12:48 am

Como siempre Malfoy tratándome con su usual trato, por segundos me arrepentí si quiera de haber pensado en la minúscula posibilidad de haber extrañado algún tipo de contacto con Malfoy. ¿Qué podía esperar de él? Nada, seguiría tratándome como me trataba desde la primera vez que nos cruzamos en Hogwarts en primer año: como si fuese una molesta mosca a aplastar. Realmente nunca había entendido muy bien su actitud hacia mi, generalmente era yo la que decía a James que no había que odiar a "Scorpius"- en ese tiempo no lo conocía- por el simple hecho de ser un Malfoy, pero realmente el slytherin se había ganado mi exasperación a pulso. ¿Debía enumerar la inmensa lista de sobre nombres que Malfoy había encontrado para mi?

Aunque debía reconocer algo... algunas veces era... agradable... Contaba con los dedos de las manos las veces en que había mantenido con Malfoy de manera completamente civilizada - y he de decir completamente interesante- una charla. Era inteligente, sin dudas, no por nada era quien siempre igualaba mis calificaciones desde primer año, ambos éramos prefectos, pero a pesar de aquellas similitudes, que a simple vista podrían habernos hecho parecer material para ser grandes amigos, no lo éramos... es más... llevábamos un tipo de relación... extraña, por decir lo menos. Lo nuestro era discutir, lanzar palabrotas de un lado a otro, ironías, insultarnos -aunque Malfoy nunca había sido grosero conmigo- en fin, lo nuestro era no llevarnos bien, al menos así nos veían todos... y así debía vernos yo...

Sólo que fue luego de terminar con McLaggen el año pasado, cuando caí en cuenta que las discusiones con Malfoy eran... necesarias.

Mi día no era completo si al menos no cruzaba una frase filosa con él, así había sido durante cinco años. ¿Por qué romper la tradición? Bueno... Malfoy era un ligón como ninguno- otra de sus características completamente exasperantes- cambiaba de chica como cambiaba de escoba, y eso me ponía con la furia a flor de piel, no porque fuese él- nada en particular con él- simplemente no me gustaban los hombres que consideraban a las mujeres meros adornos desechables. Y parecía que Malfoy era uno de ellos, es por eso que me mostraba así con él, por que él debía tener claro que yo no era parte del grupo de ineptas con los que él solía rodearse comúnmente.

Los pasos se acercaban y Malfoy no demostraba haber tomado la decisión de si ayudarme o no, cuando estaba apunto de resignarme a ver a Jeremy me vi empujada contra la pared, y rodeada por los brazos de él, todo fue demasiado rápido y ni siquiera fui capaz de articular palabra, de pronto me encontraba entre los brazos de Malfoy, respirando profundamente su... perfume...

No supe que me pasó, pero por segundos olvidé que era Malfoy quien me abrazaba, que era por McLaggen que yo me encontraba escondida... Sólo me calmé, mis manos se alzaron y se aferraron a su camisa. Un súbito escalofrío me recorrió al sentirlo completamente alrededor mío, se sentía... bien... demasiado... ¿Que me esta pasando? Definitivamente el perfume de Malfoy- por cierto completamente alucinante- debía tener algún tipo de estupidizador cerebral, o algo así...

No pude evitar respirar su aroma profundamente, cerrando los ojos... Sin embargo la burbuja se rompió al escucharle hablar, McLaggen estaba ahí. La amenaza fue clara y el aludido no tardó en marcharse, continuamos en aquella misma posición durante algunos segundos, por alguna razón yo esperaba que él hiciera el primer movimiento. Solté mis manos de su camisa y nos separamos, por segundos no dije nada, sólo lo miraba, pero él no a mi. Mi corazón seguía latiendo demasiado rápido y me parecía que aún podía percibir directamente el aroma de él...

Traté de serenar mis pensamientos de la extraña situación vivida hacía pocos segundos. Le debía una grande a Malfoy, y no sabía que tan bueno o malo era eso.


- Gracias...- dije finalmente- Yo... - me rasqué el cuello- gracias...- repetí.

Me tomé el cabello en una coleta alta y lo miré nuevamente, por alguna razón completamente desconocida mis labios de abrieron para hablar nuevamente.

- ¿Damos la ronda juntos?


¿En serio yo había dicho eso? Lamente al instante haber formulado la pregunta, ya podía escuchar como Malfoy respondería algo como "¿Que te hace pensar que me gustaría pasear con el ratón de biblioteca?". Vale, fuese cual fuese la respuesta de Malfoy yo ya había hecho la pregunta, me quedaba esperar. Comencé a caminar aún de frente a él, quizás- solo quizás- para que en el caso que dijese que no- lo cual era altamente probable- mi retirada fuese rápida. Realmente no me apetecía una discusión en ese momento con él, no después de... bueno... de todo lo extraño que pasó.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 1:41 am

Lo veía venir. Veía venir el hecho de que solo ella -y su sola presencia- debían echar abajo todo lo que había conseguido en una semana utilizando su mirada suplicante que por primera vez me dedicaba a mi. Y eso hacía aún mas que Rose Weasley fuese tanto el objeto de inexplicable gusto para mi igual que de odio. Aunque me debe ser indiferente, completamente como si fuese una persona más. Encontré su mirada con la mía un minuto después de bajarla, y se me hizo complicado sostenerla. Así que de nuevo evadí su mirada y hablé con voz lo más compuesta posible.

- No lo menciones - Agregué sin tartamudeos, después de escuchar como dos veces seguidas me agradecía.

¡Dos veces seguidas! Eso era nuevo...aunque igual, raro que hayamos pasado más de tres minutos sin habernos insultado mutuamente.

Seguí con la mirada sus manos, que me causaban cosas raras solo con hacer esos movimientos al acomodar su cabello en una coleta que dejaba su cabello en un solo sitio. Aunque seguramente no se ha dado cuenta que solo lo hace más llamativo, al hacer que caiga como cascada. Me golpeé mentalmente por estar tan atento al cabello que antes hubiese llamado como algo parecido a "vomito de dragón" y también por seguirla sin decir nada. De cualquier forma, era tarde y una chica no debería andar sola en el Castillo. Esta sería seguramente, una de las únicas veces que hablaríamos como dos personas normales...haciendo una plática que se saldría de los estatutos de lo que una plática entre dos personas comunes y corrientes tendrían.
He de aceptar -aunque ya no pongo reticencia- que ella es brillante. No es como otras chicas aunque no por ello es menos hermosa. Todo lo contrario. Tenía una voluntad admirable, además de tenacidad y dedicación; su capacidad para decir lo que tenía en la mente hacía suspirar a muchos chicos del colegio, sin mencionar que de hecho -probado científicamente entre la población masculina del colegio- sus pecas son consideradas las mas sexys de nuestra generación. ¡Y yo no pienso en sus pecas de esa forma!

Sin embargo mis ojos me traicionaron cuando estuve a su lado, observando su rostro. Su nariz perfilada y...sus pecas.

¡Maldita sea, por Salazar Slytherin! Grité en mi interior, realmente ofuscado por el poco control en mí mismo que esta mujer me causaba.

Sin embargo, luego de un rato muy cerca, comenzaba a acostumbrarme al silencio. Volvía a la normalidad sin siquiera proponermelo...

- Parece que a excepción de McLaggen, todos quieren terminar bien la primera semana en el colegio - dije para romper el silencio.

Y había tocado el tema sin querer. No, no quería saber por qué huia de ese simio asqueroso, y mucho menos hacerla sentirse obligada por contarme por qué. La miré y negué con la cabeza.

- Y no quiero saber - Dije cortante - No soy curioso en ese sentido. Por que lo que no tiene que ver conmigo, si puedo evitarle un mal rato a alguien, no lo tomo como tema de conversación.

Y mucho menos quería tener la vida sentimental de Rose Weasley como cotilla, por que aparte de que realmente NO me interesaba y no sentía la necesidad morbosa, tenía la sensación de que no tomaría muy bien si me llegara a decir que ese cerdo de McLaggen la haya estado acosando.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 2:02 am

Por poco trastabillo y caigo al darme cuenta que Malfoy comenzó a caminar conmigo, no dijo ni "si" ni "no"; pero sus pasos junto a los míos fueron su muda respuesta a que haría la ronda conmigo. Comenzamos a caminar en silencio, los pasos de ambos hacían ecos por los pasillos de piedra, saqué la varita de mi túnica sólo por tener algo que hacer con las manos, de pronto el silencio se me hacía algo asfixiante, especialmente cuando con Malfoy no acostumbrabamos a callar cuando estábamos juntos, eso jamás pasaba.

Hasta que él habló, pero para mi desgracia sacó el tema de "McLaggen", no pude evitar un bufido de exasperación- no por Malfoy- si no por mi ex novio, realmente el tipo estaba rebasando el caldero, no podía seguir sin entender que lo nuestro ya era historia del pasado. Abrí la boca sin embargo Malfoy se adelantó a decir que no le interesaba saber que ocurría entre Jeremy y yo. Suspiré, no es como si le fuese a contar la real pesadilla que estaba siendo McLaggen, menos a alguien como Malfoy, que seguramente se burlaría de mi más que nada. ¿Cierto? Aunque me había ayudado... sin tener ninguna obligación me había ayudado a esconder de Jeremy.

- ¿Tú has terminado la primera semana bien?- decidí irme por la primera parte de su comentario- La mía ha sido una de las más horribles...- dije con voz cansada y algo hastiada- y ya se que no te interesa como ha ido mi semana, Malfoy- me adelanté en añadir con el mismo tono de voz- pero ya que estamos a varios pasillos de terminar la ronda podríamos tratar de ser... cordiales- concluí tratando de sonar democrática y diplomática, no tenía ánimos ni siquiera de una discusión seria con Malfoy, aunque en cierta forma la extrañase, y es que realmente no había sido una buena semana, partiendo por el tema de mi ex novio, gran parte de la carga emocional que llevaba se debía a él, necesitaba liberarme de esa preocupación de manera rápida y efectiva, ya hablaría con Dom sobre el asunto, quizás ella me ayudaría a encontrar una solución.

Comenzamos a subir las escaleras hacia el ala oeste del sexto piso, los pasillos estaban completamente iluminados por la luz de la luna, luna llena... Miré a Malfoy de reojo antes de volver a mirar al frente, mientras la varita giraba pasando entre los nudillos de todos mis dedos, tal como lo había visto hacer a un baterista muggle de una banda de rock, era una manía que tenía, y que hacía ya casi por inercia.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 4:57 am

A cada momento volví a mi mismo, por que si ella no comenzaba sus ataques yo tampoco iba a propiciarlos. Estar juntos, caminando, era sorprendentemente agradable...si no fuese por que los últimos cinco años han sido de insultos bien podría decir que eramos amigos de hace años. Amigos en vías de otra cosa. Ignoré ese pensamiento y escuché como hablaba. Ahora que lo mencionaba, había sido especialmente difícil la semana, muy aburrida, cargada de deberes tanto del colegio como de prefectos sin contar el uso de esfuerzo bonus por intentar evadirla e ignorarla al mismo tiempo.
Estaba por contestarle, cuando su frase con tono de hastío me hizo volver la cabeza hacia ella.

- Escucha Weasley...- dije seriamente - Puedo ser cordial e incluso agradable. Pero el punto es que tu te niegas a creerme capaz.

Alcé una ceja, ya bastante resignado que le era odioso. No es algo nuevo. No, por que la verdad, llevaba todos estos años recordandome lo mucho que no me soportaba. Y yo tampoco la soporto a momentos...aunque no me predispongo a creer que es así cada segundo de su vida.

- Ha sido similar a la tuya, pero no me quejo - admití - No he dormido bien, he comido de forma lamentable por la falta de tiempo. He hecho todos los deberes por completo, al menos.

Pero sin embargo no mencioné lo mucho que hice burla a los nuevos, o como maldije a Cormac hasta que su naríz sangrara. No...no mencioné todo mucho que sembré terror en el colegio por el hecho que de entre todas las personas, no quería que ella me odiara. ¡Que mas dá! Ya de por sí me odia. Aun conservaba la esperanza de que no me odiara y al menos, algún día, fuéramos a amigos. No es verdad...¡Me gusta y lo acepto!

Me acabo de morder la lengua grandemente. Como nunca lo había hecho...y duele. Maldita sea...Maldito sea yo.

- ¿Crees que siga así la próxima semana? - Pregunté decidido a que la conversación no terminara - Tengo la sensación que solo es el Síndrome de Inicio a Clases, aunque nunca se sabe...

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 5:20 am

Lo miré alzando una ceja en señal de incredulidad. ¿En serio el podía ser SIEMPRE agradable y cordial? Lo dudaba, aun así los pocos minutos que llevábamos de tregua me estaban agradando, quizás demasiado...

- ¿Que yo me niego? Si me niego a creerte capaz es porque desde que te conozco pareciera que quieres lanzarme una imperdonable cada vez que nos encontramos, Malfoy... y aún no se bien por qué...- repliqué con cierto reproche en la voz, aunque me negué a mirarlo a los ojos, seguí jugando con mi varita mientras seguíamos caminando.

Siempre había sido un misterio el por qué Scorpius Malfoy parecía tener cierto odio por mi desde el primer día, era ridículo, por más que trataba de recordarlo no lograba asumir algún gesto de mi parte que diese inicio a esa eterna "lucha" que llevábamos entre ambos.

Suspiré, no es que me regocijase que Malfoy tuviese una buena semana- bueno, en parte si- al menos sabía que no era la única con una semana de los mil demonios en Hogwarts.

- Espero que no continúe así la próxima semana- recité alzando las cejas mientras cruzábamos una de las ventanas, fue en el instante en que enfoqué sus ojos y por segundos todo el reflejo de la luna dio de lleno en las orbes grises de él, parecían refulgir... Me quedé unos segundos observándolo y desvié la mirada hacia el frente, me sentí enrojecer y maldije mentalmente por mi reacción de estúpida adolescente sobre hormonal.

Quizás pasar mucho tiempo con Malfoy no era bueno, quizás algo había en él que te iba consumiendo en sus "encantos", la hipótesis del perfume acudió nuevamente a mi de manera infantil -y por supuesto- incoherente.

En ese instante sentimos el ruido de una puerta cerrándose, fue bastante sutil el golpe pero no lo suficiente para que ambos no lo notásemos, miré a Malfoy y tomé la varita en posición de alerta. Ambos caminamos hacia la puerta que se encontraba a unos 5 metros delante de nosotros, fue Malfoy quien abrió y ambos entramos juntos, frente a nosotros una pareja de besaba apasionadamente- quizás demasiado... la chica, sentada sobre una mesa del aula, enroscaba las piernas en torno al torso de él y él... bueno... parecía que se la comería...

Súbitamente me sentí muy incómoda viendo aquella escena junto a Malfoy, sin dudas esa era la noche de lo bizarro, comenzando con Malfoy yo "abrazados", luego la ronda de prefectos... y ahora... ahora... espectáculo en vivo. Miré a Malfoy y él parecía divertido por la situación, y con mi súbita sonrojo, los dos "besadores" aún no se percataban de nuestra presencia, sentí mis mejillas enrojecer más cuando vi una de las manos del chico subir por la pierna de ella.

Alcé las cejas mirando a Malfoy en tono de "¿O tú o yo?", al ver que él no parecía ni siquiera un poco dispuesto, rodé los ojos- aún algo sonrojada- y me aclaré la garganta, atrayendo inmediatamente la atención de ambos chicos, me sorprendí al reconocer a la chica, una hufflepuff de quinto año.

- Este no es lugar para estar... haciendo estas cosas- dije mientras me apartaba de la puerta haciéndoles el ademán de salir- diez puntos menos para Hufflepuff y Ravenclaw- recité mientras ambos chicos salían tomados de las manos y con las cabezas gachas.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 5:41 am

¡Al fin algo de descontrol! Reí en mis adentros, aunque Weasley estaba lo mas roja que nunca antes la había visto. Reí entre dientes y Weasley me miraba contrariada cómo esperando que yo les dijese algo. No, no lo creo. Por que pese a que eran de dos casas que ni por Merlín hubiesemos creído, creo que al menos alguien necesita un poco de "diversión" para desestresarse. Aunque no es el lugar... Escuché como Rose con mucho trabajo -pena y pudor- les decía que no era apropiado.

- ¡Hey, hey! - les dije cuando ya se iban - Y tampoco la hora así que cinco puntos menos para cada casa....- reí entre dientes - La próxima consignase una habitación que no sea aula de clases.

Saqué la varita, poniéndola en posición de alerta y comencé a revisar el salón de clase por alguna otra sorpresita. Al parecer eran los únicos. Pero es que nunca se sabe, podrían estar escondidos hasta en los gabinetes de materiales...aunque lo creía poco probable, por que para el final de la siguiente semana todos estaban molidos del cansancio por los deberes. Aunque no tanto como Weasley y yo. Me volteé hacia donde estaba y le sonreí.

- Nada mas por aquí - afirmé.

Me quedé de pie al lado de ella y le hice una señal para que caminara hacia la puerta antes que yo saliera.

- Damas primero, compañera de ronda -asentí caballeroso, sonriéndole cordial.

Al haber salido ella, cerré la puerta del aula y me volví a observarla. Podría decir que aún tenía las mejillas coloradas de ver a dos alumnos -que muy posiblemente ella conocía- en una posición y acciones tan comprometedores...era tan inocente. Fue inocente como para salir con el cerdo de McLaggen, pero su inteligencia le dio la señal de alerta y por eso lo mandó por un caño. Y es que aún sabiendo que nunca nos podríamos soportar mutuamente más de...bueno, quizá como ahora si nos podemos soportar siendo personas maduras, que no se gritaban improperios mutuamente y tenían un acuerdo de respeto. Sin dejar a un lado la cortesía, claro...por que respeto siempre le he tenido.

- Debo darte las gracias, Weasley - asentí con una sonrisa amplia - Por que después de la cena creí que sería una ronda aburrida...pero no contaba con que me encontraría con un imán de problemas y habría algo de descontrol.

¿Yo Scorpius Malfoy había hecho una broma estando al lado de Rose Weasley? Una noche llena de sorpresas, estaba claro ahora.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 5:56 am

Malfoy les restó algo más de puntos antes que los chicos se alejasen, no me negué, y es que ...bueno... no es que fuese mojigata, pero vamos, que esa no era una conducta... para... una sala de clases...

Él comenzó a revisar la sala en búsqueda de otro par, por suerte eran los únicos, lo que agradecí mentalmente, y es que no estaba dispuesta a ser espectadora de otro show del tipo. Ambos salimos por la sala, luego que él muy gentilmente me diese la pasada primero, no pude evitar sonreír, este nuevo- y agradable- comportamiento de Malfoy me sorprendía realmente. Quizás él tenía razón, y yo era demasiado cerrada a no creerle que podía ser cordial y agradable... quizás, solo QUIZÁS, Malfoy podía ser una de esas dos cosas.

Comenzamos a caminar, sin embargo detuve mis pasos al oírle darme las gracias por -al parecer- una entretenida ronda de prefectos. ¿Me estaba llamando imán para los problemas? ¿Eso era todo lo que tenía para llamarme por esa noche? ¿Dónde quedó el ratón de biblioteca? ¿Come-libros?

- Vaya... caballeroso y cordial...- dije aún de pie en mitad del pasillo- Debo decir que me has sorprendido, Malfoy- añadí cruzándome de brazos sobre mi pecho y mirándolo directamente, y es que esta vez no evadiría mi respuesta- ¿Puedo saber por qué no has sido así de... así antes?- dije rascándome el cuello antes de darme cuenta de lo que había estado apunto de decir...¿Así de... agradable? Agradable... se me ocurrían un montón de adjetivos para describir la actitud de Malfoy durante lo que llevábamos esa noche juntos... pero mi mente se negaba si quiera a pronunciarlos a cabalidad... era completamente... bizarro y... - ¿Por qué me odias, Malfoy?- pregunté finalmente.

Mi respiración se agitó un poco, Malfoy no parecía querer responder a mi pregunta, pero yo era terca, y no me movería hasta obtener al menos una razón medianamente satisfactoria. Era lo mínimo que me merecía, si tenía el desprecio de alguien, quería saber al menos el por qué.
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Scorpius Malfoy
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 6:14 am

Me alcé de hombros completamente ensimismado, por que después de todo yo era agradable aunque Weasley creyera que tenía alguna enfermedad rara. Me volteé a verla sonriendo. Realmente estaba disfrutando más de lo debido este tiempo con ella...que parecía muy irreal considerando toda la mierda que nos hemos echado en años pasados. Quizá tu debías poner un poco de tu parte.
Reí entre dientes, mirándola fijamente. ¿Era difícil decir un calificativo que no tuviese un insulto implícito? Negué con la cabeza sin dejar de verla, con una media sonrisa permanente en los labios.

- ¿Así de "agradable" querías decir? - pregunté y agradé la sonrisa solo de un lado. No, no me estaba burlando de ella...solo me parecía gracioso el hecho que fuera complicado hablar bien de mí - Como te dije, siempre he sido así...pero quizá no nos habíamos tratado bajo otros términos que no fueran de "Serpiente rastrera" o "Ratón de biblioteca".

Pero debía incluir la pregunta que incluía quizá a toda su familia. ¿Que si yo la odio? Antes no me había preguntando si realmente la odiaba a ella o solo devolvía el trato que toda la demás Potter/Weasley me daba. Excluía a Albus por supuesto, pero Rose tampoco había figurado en ella. Entonces quizá, solo quizá...no la odiaba a ella per se, si no odiaba el hecho de imposible que era ser amigos o más que eso. Y es que si era imposible, por que su padre nunca me había visto con las mejores miradas las ocasiones que iba a la casa de sus abuelos invitado por Albus.

- ¿Qué tonterías dices, Weasley? Ahora si leer tanto te ha freído medio hemisferio derecho... - dije serio, mirándola a los ojos - Yo no te odio, todo lo contrario.

¿"Yo no te odio, todo lo contrario"?...ahora si, he dicho incoherencias. Bueno, no una que no sea verdad pero tampoco quiero que me abofetee por aceptarlo en voz alta y haberselo dicho entre líneas. Cerré los ojos confundido, nervioso y luego negué con la cabeza. La volví a mirar y atraje su barbilla para que me observara.

- Ehm...no, a lo que yo me refería era que no creía que por todo lo que sucedió en el pasado...pudiesemos ser amigos - le dije y la solté, aunque bajéla mirada por un segundo y susurré - ...o algo más.

Alcé la mirada y continué caminando por el pasillo....esperando que por una vez, la terca Rose Weasley dejara en paz el tema.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 6:35 am

Miré a Malfoy y no pude evitar articular un mohín, parecía que realmente leía mi mente, había completado mis pensamientos sin mucho esfuerzo. ¿O es que yo era muy obvia? Apreté los labios y me negué a darle la razón, aunque ambos sabíamos que finalmente el epíteto era "agradable", aún cuando mi mente bombardeara con otros calificativos mucho más... cercanos que ese.

Finalmente abrió la boca para decir eso que yo quería escuchar, algo se retorció un poco al imaginar su respuesta final de "Te odio por ser tú", sin embargo el nudo se deshizo al escucharle su respuesta... algo dentro de mi se alivió- quizás demasiado... Esperen un momento.

"¿Todo lo contrario?"
¿Que quería decir con "todo lo contrario"?


Alcé las cejas, las volví a bajar, miré hacia el piso mientras nuevamente la sensación de que mi corazón iba demasiado rápido se acentuaba, sentí unos dedos alzando mi barbilla y me vi enfrentada a sus ojos grises, era la primera vez que me encontraba a tal distancia de aquellas orbes, que según el 99 % de las chicas que conocía - yo era el 1 por ciento restante- eran completamente alucinantes e hipnóticas. Maldije a la barba de Merlín una y mil veces al darme cuenta que... bueno... que quizás si eran alucinantes... alucinantes... e hipnóticas...y fascinantes... y ...

"pudiésemos ser amigos....o algo más."

Había soltado el agarre y para cuando mi cerebro se convenció que realmente Malfoy había dicho eso él ya se encontraba caminando nuevamente, algo dentro de mi pecho pareció dispararse más aún, arrugué el ceño mientras sentía como la adrenalina corría por mis venas, me sentí de pronto como cuando me sentía volando una escoba.

¿Malfoy acababa de decir eso que yo creí que había dicho?

- ¡Malfoy!- dije sin importarme hablar más fuerte de lo normal. Corrí hasta alcanzarlo y lo agarré del brazo para detenerlo- ¿Es una especie de broma?- pregunté la única posibilidad medianamente coherente que se me ocurría para encajar las últimas palabras de él- ¿Te han retado a hacer una apuesta? ¿Ha sido Yorkie?- pregunté sin alterarme en lo más mínimo, es más, era mucho más tranquilizante si resultaba que era una apuesta el que Malfoy hubiese insinuado en pensar en la posibilidad de tener algo más que una amistad conmigo ... pero por otro lado, si realmente había nacido de él.

Alcé el rostro para verlo, él rehuía mi mirada.

- No me gusta hablarle a las paredes, Malfoy. Te estoy hablando a ti, y usualmente cuando hablas, miras a la persona con la que lo haces...- insistí.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Sáb Jul 25, 2009 7:34 am

Cerré los puños exasperado. ¡Lo sabía! Esta mujer terca no lo dejaría en paz. No dije nada, aún mas por que el hecho suponga que es solo una sucia apuesta me hizo sentir imbécil. Si, he apostado en el pasado pero nunca en algo que me causara tantos conflictos...que fuera tan incierto. Tan fuera de lo normal como Weasley lo era. No la miraba, no le respondía...por que cualquier cosa que dijera solo haría que me hundiera más en lo que sentía por ella.

Y era algo abstracto y muy complicado. Complicado y abstracto. Una combinación no alentadora considerando que yo solo creía tener una simple fijación por fastidiarla todos los días...al grado de no poder evitar intercambiar palabras con ella. A tal punto de romperle la cara a McLaggen por siquiera mentir acerca de algo que estoy seguro no había sucedido. El muy cerdo... Era complicado, abstracto y completamente irracional. Igual que ella, era exasperante y complicada pero no le quitaba lo hermoso. Electricidad se extendió por mi brazo sin estar precisamente piel con piel, y mis ojos rehuyeron más los suyos azules por que sabía - y sabía muy bien - que cuando la mirara perdería el control de mi mente y las palabras saldrían desbocadas. Insolentes.

No quería mirarla, pero con sus últimas palabras había herido mi orgullo.

Y el orgullo era algo que ambos conocíamos muy bien.

- Ni Yorkie ni nadie, Weasley...- siseé mirándola a los ojos, pétreo - ¿Dices apuestas? Claro, he hecho muchas que seguro han llegado a tus oídos y solo te han hecho despreciarme aún más...pero cuando se trata de algo que me importa, suelo golpear a la persona que las propone e irme del lado opuesto.

Solté un bufido, aunque solo lo fue en sonido, por que en realidad había requerido aire extra.

- Y si quieres saber por qué eres a la única persona que no miro a los ojos, puede ser por que no quiera hacer algo que te haga odiarme y nunca más volver a dirigirme palabra, aunque sea para insultarme... - admití, con unos ojos grises traicioneros que observaban hambrientos los labios carnosos y sonrosados.

Y cuando el azul se fundió en mis pupilas, me quedé quieto. Impávido. Como el momento cuando su mirada se fijó por primera vez en la mía en el Tren...mi brazo libre se guió por sí solo hacia su barbilla y dejó que mi dedo meñique rozara casi imperceptiblemente su labio inferior.

- Y aunque no se trate de ninguna broma, Rose - Su nombre directo en mis garganta quemaba aún más que cualquier tipo de Whisky de Fuego. Era la primera vez que lo pronunciaba en voz alta, un susurro - ...eso no cambiaría nada. Por que tu yo debemos ser enemigos a los ojos de todo y no importa lo que sienta por tí, aunque literalmente me has hecho perder la cabeza el verano entero.

Aceptar eso era el golpe a mi orgullo más potente que nadie me había dado. Ni siquiera Potter y su ego, y eso era decir mucho. Sabía que ella me odiaba y quizá con un poco de tiempo y sus constantes insultos podría olvidarlo y tratarla de nuevo como la "Rata de Biblioteca" o ya inventaría otros adjetivos para ella. Miré lejos en el pasillo, soltando gentilmente su mano que apretaba mi brazo.

- Vamos, Weasley - le dije poniendo en movimiento el mundo. Por que nuestro "Presto Momentum" se había terminado y debíamos volver al mundo real - aún quedan unos sitios donde revisar.

El sexto piso había sido testigo, y ahora parecía ser yo el que huía. No "huir" realmente, pero si acelerar el paso para dar por terminada la ronda de la noche y poder ir a las mazmorras a dormir un poco.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Dom Jul 26, 2009 3:55 am

Malfoy parecía realmente estar viviendo una tormenta entre sus pensamientos, me pareció vislumbrar como su ceño se fruncía y estiraba a intervalos irregulares de tiempo, mientras yo continuaba sosteniendo su brazo, como temiendo que fuese a escapar de mi... aunque en cierta forma era yo la que quería escapar de la extraña y bizarra situación que estaba viviendo en mitad de un pasillo con Malfoy.

Abrí los ojos cuando confirmó que no se trataba de ninguna apuesta... eso dejaba sólo abierta la otra posibilidad...

Mi pecho pareció estallar con cada palabra que escuchaba saliendo de su boca, mis ojos pasaron de sus grises ojos a sus labios, pálidos y finos; volví a enfocar sus ojos y me sentí enrojecer al percatarme que ahora era él quien observaba los míos. Tragué saliva en grueso, de pronto parecía que mis pies se encontraban pegados al piso.

Sentí como alzó su mano hasta mi barbilla, me encontraba demasiado sorprendida para decir o hacer algo...

"Y aunque no se trate de ninguna broma, Rose......eso no cambiaría nada. Por que tu yo debemos ser enemigos a los ojos de todo y no importa lo que sienta por tí, aunque literalmente me has hecho perder la cabeza el verano entero."

Shock.

Ni en un millón de años, ni aunque le hubiese consultado a la mejor vidente del callejón Diagon y me hubiese vaticinado esto hubiese sido capaz de creerle, si no hubiese sido porque era yo, jamás pensé en ver a Malfoy diciendo aquello... Mi espalda se estremeció al oírle pronunciar mi nombre por primera vez... sonaba bien, parecía paladearse con mi nombre, que de por si siempre lo he encontrado excesivamente corto y algo simplón.

Era como si millones de doxies revolotearan en la mitad de mi abdomen, Scorpius Malfoy acababa de declarar que sentía un "algo" por mi, y yo me encontraba demasiado impresionada y llena de pensamientos confusos como para reaccionar, observé sus ojos grises, abrí la boca para decir algo, sin embargo él ya se había alejado; de un momento a otro había roto el instante y me encontré súbitamente con la realidad de sus palabras, fueron dos bofetadas demasiado duras. Una, su declaración, y otra su posterior resignación y normalidad con el asunto.

Le vi caminar y llamarme nuevamente por mi apellido, aquello me molestó más aún, Malfoy no podía lanzar la bomba y luego huir como un completo cobarde. Arrugué el ceño y me dirigí a zancadas hacia él. De pronto eran más mis instintos y mi parte menos racional la que estaba hablando por mi, era eso lo más sensato al oírme hablarle luego a Malfoy.

- ¿Que es esa gilipollada de "a los ojos de todos", Malfoy?- dije caminando más rápido que él y poniéndome frente suyo, si, yo era una cabezotas orgullosa, me lo decían todo el tiempo, James más que ninguno, era tan, pero tan orgullosa que no me gustaba que las otras personas tomaran por sentadas cosas de mi, aún así estuviesen en lo correcto- ¿Quieres explicar esa estupidez? ¿Desde cuando te ha importado el resto?

Vale, así como sonaba parecía que le estaba dando pie a incentivarlo a ese "no se qué" que - en teoría- Malfoy sentía por mi, cosa que por supuesto sonaba completamente ridícula, aún en mi mente, es decir. ¿Malfoy pensó en mi durante el verano? ¿Es una broma? ¿Lo han hechizado? No podía negar que detrás de toda la confusión había una pequeña parte de mi que se regocijaba en secreto... muy secreto... era... agradable saber que un chico- aunque fuese Malfoy- se fijaba en mi... es decir, hasta Jeremy consideraba seriamente que yo no era del agrado de los chicos, probablemente mi carácter algo mandón y orgulloso los alejaba... bueno, no es como si McLaggen me hubiese convencido que ahora era un imán para el sexo opuesto, estaba claro que Jeremy no era un buen referente para eso, estaba loco.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Lun Jul 27, 2009 3:26 am

Era obvio, claro, un hecho, constatación, y la completa e irrefutable realidad que Weasley no iba a dejarlo ahí. No importaba si realmente quisiera dar por zanjado un tema que solo me confundiría más...además, era un tema que seguramente le estaba causando conflictos también a ella. Le pude haber contestado alguna otra cosa para despistarla aún más.
Pude haberlo hecho. Pero no lo hice por que se metió con algo que no debía meterse.
El orgullo de nuevo.

Al parecer, sabía que como a ella, el orgullo era mi talón de Aquiles. Más allá que la dignidad, vanidad o lo que fuere estaba el orgullo.

- Escucha ...- siseé entre dientes - Rose...

Le tomé de las muñecas y aprisioné entre la pared más cercana y mi cuerpo. Era una forma para que estuviera quieta y me dejara hablar sin tener que esperar que dejara de parlotear...pero de esta forma, la tentación de sus labios carnosos me tenía maquilando las palabras que debía decirle con mucha mas dificultad. Lo prohibido lo hace más atractivo. Mi rostro instintivamente se acercó al suyo, bajando la nuca para estar a su altura y mirar a las orbes azules. Seguramente mis ojos delatarían lo que mis palabras no dirían, cuestión por la que había evitado mirarla directamente a ella precisamente por que igual era mi costumbre no bajar la mirada al hablar con alguien; era señal de confianza, control.

Mis labios sedientos se entreabrieron a centímetros de los suyos, su respiración chocaba contra ellos haciendo que la descarga eléctrica revolucionara la adrenalina que corría por mi sistema y Rose Weasley estaba ahí, pegada a mi.

- ...la verdad es que me exasperas, te encuentro completamente insoportable, sabelotodo. Orgullosa al límite y además de todo, te gusta jactarte de que eres mejor que los demás. Pero lo curioso del caso es que eres la única chica que podría hacerme competencia...la única que podría hacerme desesperar tanto que me hace perder los estribos. - Le respondí siseando lentamente, apasionado. La exasperación en mi pecho se convertía en pasión vehemente provocada por la química del momento - Al mismo tiempo de ser la única chica a la que tenga la patológica necesidad de hablar todos los días, la única de la que necesito escuchar su voz mientras me insulta...¿Lo ves ahora, Rose? - Pregunté ladeando la nuca, sin despegar los ojos grises de los suyos azules - No es que me interese lo que piensen los demás...¡Por mi que digan lo que quieran! Me interesa tan solo lo que en este caso, pienses tu- Suspiré, fundido en sus ojos -Y si a ti no te importa lo que dirán, sería mas propio preguntar si lo que quieres es que seamos algo más que dos personas que se insultan; algo cercano como...¿Amigos?

Fue hasta este momento donde comencé a dejar de sentir mis extremidades para solo sentir que la electricidad se convertía en una corriente permanente, las palabras se detuvieron y solo la miraba.

La miraba fijamente esperando a que respondiera algo, y a que mis ojos no me traicionaran.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Lun Jul 27, 2009 4:14 am

De pronto él detuvo su caminar, abrí los ojos de la impresión al escucharle decir mi nombre por segunda vez aquella noche, pero como siempre ocurría con él, la montaña rusa de sorpresas no acaba de ahí, y en pocos segundos estaba contra una pared, sujetada por las muñecas y con su rostro a escasos centímetros del mío. Su perfumé me dio de lleno en el rostro, mientras parecía que sus ojos grises no me dejaban otra opción que mirarlos fijamente, mis latidos comenzaron a intensificarse a cada segundo, me parecía que cada uno sonaba como el fuerte golpear de un tambor, su súbita cercanía hizo que mis mejillas se sonrojaran por completo, me parecía que era capaz de sentir la sangre correr por mis venas y el martilleo del corazón siseaba en mis oídos como un continuo que me sumía en un extraño estado de inconciencia.

De pronto él acortó aún más las distancias, mi respiración se tornó casi un jadeo, tragué saliva en grueso mientras todos mis sentidos eran invadidos por la presencia del chico que se encontraba frente a mi. El cabello de la nuca se me erizó, y lo hizo aún más con cada palabra de él, a esa escasa distancia de mi, con su aliento colándose entre mi respiración jadeante, parecía que mis piernas no soportarían mi propio peso, cada palabra de él inspiraba más y más torbellinos de cosas inefables, pero que me producían una sensación de inexplicable ...¿dicha?

¿En que extraño sueño me encontraba?
¿En que delirio surrealista me había sumido?

De pronto no importaba nada más que sus palabras, cada una de las sílabas, que formaron palabras, y a su vez frases que me desarmaron...

Por primera vez, Scorpius Malfoy me había dejado completamente muda, sin saber que responderle...

Cinco años. Habían sido cinco años- completos- en que no había habido día en que él y yo no hayamos tenido un “interesante” encuentro de palabras, jamás lo había dimensionado con tal meticulosidad, pero si, cinco años en que habíamos creado esa relación, ese intercambio de palabras, frases mordaces, sobrenombres molestos y miradas odiosas... Incluso nos las arreglábamos para no cortar la "tradición" cuando nos encontrábamos enfermos en la enfermería; a mi mente acudieron varias escenas de Malfoy y yo gritándonos en tal lugar, a veces conmigo otras veces con él en la camilla en el papel de enfermo.

Abrí los ojos ante la avalancha de revelaciones que hasta ese momento no había considerado.

- Yo...- hablé despacio, temerosa a que él decidiera huir de nuevo, temerosa a romper esa extraña burbuja en la que de pronto me encontraba. Genial, Rose, eres gryffinfor y una completa cobarde. Contra atacó mi mente.

Suspiré.

- No quiero que te alejes de mi...- susurré mirándolo fijamente. Miré sus labios, a poca distancia de los míos, no quería otra semana como la pasada, en que no nos habíamos dicho ni palabra.

De pronto la imperiosa necesidad de saber como besaba Scorpius Malfoy acudió a mi mente, me moví levemente, casi de manera imperceptible, mi cerebro estaba por completo revolucionado, detuve mi avance y me quedé muy quieta, no me atreví a mirarlo directamente, sabía que si volvía a mirar su ojos estaría perdida haciendo lo que pensé que jamás haría.

- Quiero que seamos algo más que personas que se insultan, Scorpius...

Era la primera vez que lo llamaba por su nombre, y me sonó extrañamente... familiar.

- Nunca he querido insultarte realmente- aclaré lentamente, mientras miraba directamente el nudo de la corbata de él- es sólo que... tú... es decir...

Mi dignidad por el hoyo de un caldero. Ahí estaba, tartamudeando delante de él, como una completa idiota, en un momento en que se suponía que debía mantener el control, como siempre...
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Lun Jul 27, 2009 5:08 am

Sus mejillas rojas parecían ser una extensión de su hermoso cabello, sus ojos evadían los míos pero yo seguía encima de ellos por el fantasma del azul que aún veía transparentar encima de sus párpados...probablemente siendo producto de mi imaginación, que de gasolina tenía la adrenalina y el sentimiento en el centro de mi pecho. Todo estaba conectado a ese centro infinito, pues mi estómago estaba intranquilo por la electricidad, y de ahí mis brazos se sentían como víctimas de un incendio al estar conectados a ella por conducto de las manos que sujetaban las suyas.
Suspiré y aunque pudo ser oído solamente por un ratón, para mi fué sonoro. Mis pulmones se contrajeron y temblaron de forma inexplicable cuando ella me pidió que no me alejara. No, ella dijo que no quería que yo me alejara. No quiere que me aleje.
En la descarga todo fue magnificado cuando se acercó aún más, peligrosamente, dejando solo unos milímetros de separación entre sus labios carnosos y los míos...aunque esos ya no eran labios, sino cáscaras secas que ahora se deshidrataban hasta convertirse en hojas que con un solo toque solo sería polvo. Polvo de Scorpius, mejor dicho.

Y si el momento no pudiera convertirme aún más en alguien electrocutado, yo quería decirle con la poca voz que me saliera que no quería ser solamente su amigo.

Me llamó por mi nombre.
Solté sus muñecas.
Escuché que tartamudeaba, hablaba sin sentido...y mis manos cubrieron su barbilla, acariciaron sus mejillas.

- Rose ...- susurré, cuando ya no había más que decir - sólo calla.

El hechizo me había poseído, extendiendo su encantamiento hasta mis labios que rozaron la comisura de los suyos... ligeramente. Tortuosamente. Mis propios labios temblaban por el fuego que se extendía en ellos, y aunque solo besaba las comisuras de sus labios pronto estuvieron encima de los de ella sin moverlos...sintiendo como la sensación de un mar en el día naciente se movía, tranquilo. La sensación de aquellos sobre los míos era deleitante, con una textura parecida al terciopelo y por solo fracciones de segundo divagué en mi nublada mente sobre el sabor que tendrían. Acaricié su mejilla con uno de mis meñiques...No, no está bien. Ella quiere ser mi amiga. Sé que solo quiere ser eso, pero ahora después de haber cedido ante la tentación guiada por lo que siento no estoy muy seguro.

Me separé de ella sin realmente querer hacerlo. Mis manos que parecían soldadas en su rostro terso, y con una palanca mental tuve que quitarles la piel de Rose.

Bajé la mirada.

- Lo....lo siento - dije, por primera vez sintiendo el rostro arder - ...yo tampoco he querido insultarte realmente. Es por eso que esta semana he evitado hacerlo. -Rellené el momento con palabras - Pero prometo ya no hacerlo...o hacer cosas que no quieras.

Solté un suspiro.

- Y perdón por...bueno...yo...lo que hice - dije pausando entre cada palabra - No volverá a pasar, Rose.

No, eso era mentira. Una enorme blasfemia, y yo estaba grandemente involucrada en ella solo por el hecho de que quería estar mucho más cerca de ella.

Aunque solo fuera su amigo.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Lun Jul 27, 2009 5:49 am

Sus manos en mis mejillas me hicieron mirarlo nuevamente, craso error, sus ojos brillaban. ¿Qué me esta pasando?. No podía entender que era lo que en aquellos instantes me ocurría, estando en la mitad de aquel pasillo, mi cuerpo reaccionando como un imán hacia él, eso me asustaba, sin embargo el contacto de sus manos en mi rostro fue... tranquilizador, fue un preámbulo de paz que engañó el instante cósmico que sentí luego.

El tiempo se detuvo en el momento exacto en que sus labios tocaron los míos.

Mi corazón se detuvo, estaba segura que si, un mero roce y mi centro gravitatorio se enfocó en él, en su contacto, en ese roce, en ese instante. Fuego. Malfoy era fuego, podía sentirlo, me abrasaba, me quemaba, me envolvía, y yo... yo no quería hacer nada por alejarme. Era tempestad y era calma, era una noche de tormenta y era una mañana de verano... el contacto era mínimo y aún así me parecía ser más intimo que cualquier otro "beso" que hubiese dado antes.

De pronto fue una explosión.
Como una supernova.
Como el fuego de un fénix.

Y el momento acabó.

Aclaraciones, disculpas y una última frase que me hizo volver a la realidad de golpe. ¿Cual era el problema de él? Primero se declaraba, luego huía, luego casi- porque ese no fue un simple roce- me besaba... y luego prometía no volver a hacerlo. ¿Y decían que las mujeres éramos las complicadas?

Casi sin pensarlo me llevé las manos a los labios, bajé la vista negando con la cabeza. Dios, había tenido demasiado por aquella noche, y todo por escaparme de Jeremy McLaggen. Casi sin darme cuenta de qué es lo que estaba haciendo, comencé a caminar por el mismo camino por el que habíamos recorrido antes, alejándome de él, mi cabeza era un torbellino y sólo quería volver a la sala común y ...Y saber como besa Scorpius. No encontrarme con nadie mas y ... Y volver a sentir sus manos en mi cuello... y....

Me detuve en seco en la mitad del pasillo, me volteé, él seguía en la misma posición, mirándome fijamente a varios metros ya de distancia.

No habrá vuelta atrás Rose
Lo se.


Parecía que un encantamiento convocador era el que me dirigía, pero sin más retrocedí todo lo que había andado hasta quedar a un palmo de él.

- No puedes lanzar la bomba y arrepentirte en el acto, Malfoy...

Lo había vuelto a llamar por el apellido, pero eran meros tecnicismos.

Cierto, no había vuelta atrás, ya no había, no después de aquel instante, en que me acerqué a él, tomé su rostro y esta vez lo besé yo, con furia, con anhelo, confusión, destruyendo por completo mi orgullo, destruyendo por completo lo que yo misma creía de él, de mi, de mis propios pensamientos... o quizás no, quizás simplemente estaba dejando paso a esa parte de mi que escondía con las manos en los rincones más profundos de mi ser. No era un beso tierno, no... era el beso que representaba mejor toda la "relación" que llevábamos desde que nos conocíamos, esa contradicción que éramos ambos. Pareció desconcertado pero no tardó en seguirme el ritmo, lo cual hizo que mi pecho se llenara de emociones desbordantes y sobrecogedoras.

No sabía que estaba haciendo, pero si había algo en mi es que jamás reprimía mis propios anhelos, no cuando los sentía con aquella intensidad, y en ese instante todo mi ser reclamaba romper las barreras del orgullo, quizás fuese sólo por esa noche, o quizás fuese el comienzo de un "algo" nuevo, no lo sabía, no me preocupaba el mañana, me preocupaba aquel instante. Me sujeté más fuerte a él, y es que si el primer "roce" me había dejado con la misma sensación que caer en picada desde mucha altura, en esta ocasión no había comparación, no podía explicarlo, no podía soportar tal intensidad de todo....

No solté las manos de su rostro hasta que el beso bajó de intensidad hasta hacerse simplemente un roce. Mi respiración era jadeante, cerré los ojos unos instantes, en parte porque no estaba segura de que debía hacer.

- No volverá a pasar, Scorpius- repetí sus palabras con cierta ironía sutil, aunque una parte de mi mente- la más correcta, mandona y "Weasley"- me repetía una y otra que REALMENTE eso no volvería a pasar... aunque en aquel instante estaba claro que la mitad "Weasley" se había marchado muy lejos.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Lun Jul 27, 2009 10:22 pm

Me golpeé mentalmente hasta casi quedar inconsciente porque Rose se había ido. Pero mis ojos la seguían realmente hechizados, el hechizo más obsesivo de todos y aún mas potente que Amortentia. ¡Qué diablos! Amortentia era una ridiculez comparada con la sensación intensa que me recorría los huesos de principio a fin. Lo peor era que ese momento había ido y venido, y ahora la terrible sensación de que no hice las cosas completas me decía lo estúpido que era por querer hacer bien las cosas para no arruinarlas con Weasley. ¿Entonces debía ser malo? No importaba ya, por que se había ido y...¿Está regresando? Seguramente sí...para abofetearme.

Casi salté, aunque solo fueron unos pasos cuando le miré casi correr hacia mí. No entendía, mi cabeza procesaba la información pero no encontraba ninguna respuesta condicionada para este comportamiento en Rose Weasley...mucho menos su frase, que mató millares de neuronas en un segundo y me dejaron como un semi-ghoul atrapado en el cuerpo de Scorpius Malfoy. Era mordaz, y aunque me había llamado de nuevo por el indiferente nombre con el que cinco años nos comunicamos, había un tono escondido que me hizo entenderlo enseguida. Gemí calladamente cuando jaló mi rostro de forma ruda.
Y cuando me besó, una descarga equivalente a todos los rayos que podían crearse en toda la historia del planeta recorrió mi cuerpo. Porque este no era un beso inocente, tampoco temeroso: Era uno lleno de odio, pasión, confusión, atracción, química.

Era toda la energía reunida después de todas esas acaloradas discusiones, la pasión… ¡Bendita pasión! Aquella con la que me rebatía cosas en clase, me gritaba insultos; el cúmulo de energía palpitaba en sus labios ansiosos que devoraban los míos. Cuando al fin mis sentidos regresaron, mi boca comenzó a moverse contra la suya en un ritmo rápido que pronto hizo que nuestras lenguas se entrelazaran.Durazno. Si me preguntaba cuál era el sabor de Rose, durazno era el único manjar que mi mente podía relacionar con ella. El sabor fue haciéndose potente mientras el roce llegaba más y más a la cúspide, y luego en picada hacia la tierra aminorando la rapidez.

Mis brazos aprisionando su cintura y los suyos alrededor de mi cuello mientras respiraba por un aire que hace unos momentos había pasado a ser una necesidad en segundo plano. Estar así se sentía bien, sin decir cosas cursis como “Éramos el molde de uno” o alguna otra cosa rosa que Albus decía…sino, se sentía como algo correcto. Como si debiera ser de esta forma.

Busqué su mirada, pero estaba oculta tras sus párpados y sus sonrosadas mejillas no hicieron –a mis oídos conocedores- creíble lo que dijo. Alcé una ceja. Realmente quieres jugar sucio, Rose Weasley. Pues bien, jugaremos rudo…y sucio. Recorrí mi dedo índice en la línea de si quijada sin perder de vista el recorrido y pude escuchar –y me jacto de ello- un suspiro. Dulce suspiro, que hizo que mis ojos ávidos de ella buscaran el azul de sus ojos que estaban entrecerrados.

Podía jurar que estaba batallando consigo misma de la misma forma que yo lo hice conmigo. Pero ahora todo era claro.

- Dime que no lo dices en serio – Hablé en un susurro ronco – ... estás de broma, Rose Weasley, si supones que podemos ser “solo amigos” después de…- ¿Había algún calificativo para ponerle a lo que acababa de suceder? Probablemente miles, pero mi cerebro había perdido suficientes neuronas como para no hacer una búsqueda exhaustiva- …no podría. Y sería aún más difícil verte mañana, pasado o el próximo Lunes, quedarme mudo ante tu presencia para contener las ganas de devolverte el beso que me has robado.

Una de mis manos viajó hasta la parte baja de su nuca y acarició la piel de esa parte. Mis ojos sin embargo, solo podían verla a ella.

- No seremos amigos… – afirmé, convencido. Me convencía a mí mismo –…y estaremos dementes si no somos más que eso.

El Castillo entero pudo haberse incendiado después de un beso como ese. Y no, por mi cuenta corre que no seamos solo amigos, aunque tengamos que fingir serlo frente a los demás, cuando este solo con ella seremos mucho más que eso. No porque me haya –literalmente- mandado al limbo y luego de regreso a la tierra con un solo beso, sino lo especial que era. Se salía de los cánones de una persona común.

- Realmente, me interesas mucho Rose …- agregué sin saber qué más decir. No sería fácil, lo sabía…pero no era como si Rose Weasley fuera como las demás chicas.

Quizá –estoy seguro que por eso- es que me había llamado la atención.

Eso sumado a las horas y horas que consumimos en pelear. ¡Habíamos llegado a pelear en la enfermería! En varias ocasiones yo en la camilla o ella en ese lugar, pero un par estando ambos en camillas juntas realmente enfermos/heridos. Y ahora pienso que todas esas horas fueron construyendo una necesidad hacia esa mujer de rojos cabellos.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Mar Jul 28, 2009 1:01 am

"Dime que no lo dices en serio..."

Seguía con los ojos cerrados, y el aliento expelido con cada una de sus palabras chocó directamente con mi rostro, mientras me parecía que seguía cayendo desde mucha altura, una caída en picada, sin escoba, sin fin... Su aroma era varonil, atrayente e hipnótico, y por segundos le dejé hablar sólo a él, aún no quería romper el silencio, aún mi mente sentía marcado a fuego el instante recién vivido, me encontraba demasiado confundida como para decir algo, sin embargo sus palabras iban abriendo surcos de entendimiento en mi que no esperaba, cada oración de él era un quiebre a su propio ego y al mío, por que con cada palabra quedábamos más desnudos, mas desprovistos, más vulnerables...

Abrí un poco los ojos en el instante justo en que una de sus manos viajó hasta mi nuca, sus dedos transmitiendo caricias que fluyeron como electricidad por todami columna vertebral, me estremecí, sonreí levemente, fue una sonrisa de resignación, pero resignación hacia mi misma, hacia lo que mi cuerpo y corazón por completos demostraban con hechos tan sutiles como aquel estremecimiento al más sutil contacto.

Él finalmente volvió a callar, y fue sólo entonces cuando alcé los ojos, encontrándome con sus orbes maravillosas de color plata, no podía contra esa mirada, porque me traspasaba de una manera en que nadie lo había hecho jamás, había pasión, había química, había vehemencia, había electricidad...

Desplacé mi mano derecha hasta acunar su rostro, delineando su mentón, sus mejillas, su labio inferior... Suspiré mientras mi cerebro asimilaba el hecho que él se negaba a ser simplemente amigo mío... de un momento a otro estábamos ahí, en la mitad de un pasillo, quitándonos las caretas...

- Soy cabezotas, soy odiosa, soy orgullosa, pero no estúpida...- señalé con una media sonrisa mientras sostenía su mirada- Se que ya no podremos ser sólo amigos, Scorpius...

Decir su nombre sonaba tan bien, tan natural, tan... correcto, me percaté que ese era el primer encuentro en mas de cinco años en que le llamaba por su nombre... sin dudas esa noche quedaba enmarcada en el recuerdo por siempre, aún así sin saber que ocurriría entre él y yo más adelante. Scorpius Malfoy se me estaba declarando con todas sus letras y connotaciones de la palabra, me lo había dicho - y demostrado- ya de varias formas en aquella noche, tomándome en completa sorpresa, dejándome confundida, hechizada, maravillada y más confundida... Aún así no podía negar que mi pecho parecía llenarse de una sensación de calidez asombrosa y reconfortante.

- Yo...- tomé una de sus manos y entrelacé nuestros dedos, luego volví a mirarlo directamente- tú también me interesas... pero... todo esto es nuevo para mi... es alucinante... y extraño....- confesé, no podía no serme anormal, después de todo la palabra "gentileza" no era algo que aplicásemos en nuestras previas conversaciones, y aunque ahora entendía rápidamente todo lo que nos había ocurrido a ambos en el proceso, seguía siendo una sorpresa para mi, aunque ya no podía negar nada, él tenía razón, tendríamos que estar dementes para negar la irrefrenable atracción entre él y yo, como un imán, como polos, algo que fluía con completa naturalidad. ¿Cómo pude ser tan ciega?

Sonreí.

- Quiero que aprendamos a estar juntos... como personas civilizadas...- mi corazón latía rápido mientras las palabras salían solas, una tras otras, expelidas por ese mágico descubrimiento que había hecho esa misma noche, de todo lo que significaba ya Scorpius Malfoy en mi vida. Pensé en todas esas conversaciones con Albus, en esas en que yo no entendía demasiado sus palabras y frases en clave, caí en cuenta que siendo amigo de Scorpius de seguro debía saberlo de antes todo aquello...

De pronto enrojecí, ante lo que iba a decir a continuación

- Quiero... quiero que me beses...- me mordí levemente el labio- quiero que me beses, Scorpius... ahora.- susurré.

La vez anterior había sido un impulso mío, yo había reclamado y dirigido ese beso, aún un poco confundida, pero las cosas en aquel instante comenzaban a vislumbrarse con más claridad, y no es que el agua se hubiese aclarado, porque había un sin fin de cosas que parecían complicarse entre nosotros dos, por ejemplo el simple hecho que yo era una Weasley y él un Malfoy, a mi no me importaba eso en lo más mínimo, pero casi podía imaginar a James por completo enfadado y llamándome "traidora", podía imaginar a Hugo y su rostro de incomprensión... para que decir mi padre… se pondría más rojo que su cabello.

Decidí barrer esos pensamientos en aquel instante y esta vez lo miré casi con premura.

- Por favor...

Necesitaba que él me recordase nuevamente esa sensación de inefable dicha de hacía unos pocos instantes, la necesitaba, porque ya me había lanzado al vacío, y sentía que no había vuelta atrás, no después de aquel beso.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Mar Jul 28, 2009 3:56 am

Ladeé la cabeza, entrecerré los ojos con algo que no era ni desesperación, enojo o hastío: ternura. Eso era lo que me hizo sentir su mano acunando mi rostro, y no pude evitar que una de mis manos se uniera con la suya sintiendo la calidez que emanaba. Pensé que su mano se iba a quedar en ese sitio, pero viajó por mi mentón, mejillas y labio inferior que se entreabrió deseoso. Rose es un peligro. Y dejé que hablara por respeto y por que realmente -sin ya nada de orgullo restante- me embelesaba escuchar cada palabra que decía...sí, había pasado cinco años tratándola de "ratón de biblioteca" pensando que era interesante solo cómo insultaba, pero era más interesante que hablara tan desenvuelta y sin una pizca de perjurio en su voz.
Sabía que además de eso, con el beneficio de la cortesía, hablaría horas y horas con la satisfacción que no me cansaría de escuchar su voz, inteligencia, y pasión con la vida en general. Pensaba antes que "Weasley" dejaba que todo le obsesionara y tiraba mucho tiempo en cosas que realmente podrían ser sin sentido. El curso pasado todo se hizo claro, por que no es que le "obsesionara" sino que ponía especial dedicación a cosas que importaban para ella; era apasionada, y esa pasión me condenó a que de entre todos brillara cuando entraba al mismo sitio donde estaba.

Su sonrisa me hizo sonreir, aunque también el hecho que casi recitara lo que había dicho de ella. No me pavoneaba de conocerla por dentro y fuera por que eso sería decir una mentira. Aunque no me importaría conocerla mejor. Pero conocía lo básico, su escencia...toda la demostró al gritarme. Es cierto eso que dicen: "Conocerás mejor a tu supuesto enemigo que a tus amigos." Aunque era parcialmente incorrecto, me empeñé a conocer cómo realmente era después de mi inexplicable fijación.
Negué robóticamente, abrí la boca sin entenderlo. Yo tampoco quiero que seamos amigos...pero ¿A que se refiere entonces?

Tomó mis manos, entrelazó sus dedos con los míos y ahora si estaba realmente confundido -aunque extrañamente entusiasmado, electrizado y con la adrenalina palpitando a millones de revoluciones por segundo- y más por como ella describía lo que sentía de lo que había sucedido. Si alguien me hubiera preguntado hace dos años si Rose Weasley y mi persona estarían en una situación así muy probablemente -por no decir que ESO MISMO haría- hubiera reído tan fuerte en su cara que la respuesta tardaría horas después que mi risa hubiese terminado. En resumen: La respuesta sería que primero besaba al Calamar Gigante del lago. Y ahora, después de pasar todo el año entero anterior de la misma forma que ella estaba ahora podía decir convencido que el Calamar Gigante no podría de ninguna manera ocupar el lugar de esos labios dulces y la mirada azul de ella.

- Es conflictivo sentir tantas cosas a la vez...lo entiendo - asentí, pasando la lengua por mi labio inferior- He estado en la misma situación que tu desde hace un tiempo.

Dibujó una sonrisa completa en los labios, y yo hice lo mismo solo por el hecho de que ella lo hacía. No acostumbraba a sonreír en la extensión de la palabra muchas veces, pocas sentía algo fuerte como para que me contagiara el sonreír sinceramente. Había confusión, una inusual incertidumbre de lo que pasaría el día de mañana...pero no importaba. Podía descalzar tranquilo esta noche porque había expresado un poco de lo mucho que Rose Weasley me cautiva: de la forma buena y la mala. Por que esa parte mala hacía interesante la forma de relacionarnos. Serán momentos divertidos, también. Dudo que deje de decirme "Idiota albino". Por mi que me diga eso, me golpeé con libros, escobas, me lance pastelillos de calabaza o su jugo, morderme hasta que sangre ...eso no me impedirá que la bese frenéticamente cuando tenga la oportunidad. ¡Soy masoquista! ¿Y que? Si...¿Y qué si acabo de descubrir que soy masoquista?
El masoquismo no decía nada, por que después de todo había pasado una semana evitándola para no tener que responder a sus insultos. El hecho era que ya no quería seguir comportándome como crío de parvulario, pero tampoco que mi orgullo le respondiera a sus incordias cuando me gritara. Quiero tratarla distinto. Por eso cuando lo mencionó solo asentí, mientras mi mirada estaba clavada en la suya azul, hipnótica.

Pero su silencio me inquietó. No era el silencio apaciguante de apenas hace un momento después de su beso robado...sino este era de confusión. Era fácil entrever que su mente estaba volando a miles de kilómetros de aquí y de este momento. Mis reflejos reaccionaron antes que mis neuronas e hicieron que mis brazos se desprendieran del lazo que nuestras manos habían hecho; abracé su cintura presto.

- Iba hacerlo de todas maneras pero...ya que lo pides "por favor" -Hablé, sin dejar después un segundo pasar para inclinar el rostro hacia el de ella. Nuestras narices rozaron y la electricidad que de por sí sentía en todo el cuerpo se incrementó. Había un campo de energía emanando de sus labios, y cuando abri ambos acaricié el suyo inferior. El egoismo que sentí por solo besar uno de sus labios me sobrepasó y de lleno besé los dos con una necesidad que no entendía de donde salía.
Era un delirio que estaba pasando despierto el besarla así, como si nada mas existiera...ni mi apellido, su familia, y todo el pasado que estaba como escenario secundario. Los actores de esto eramos Rose y yo, sin importar la historia, trama ni el problema central importaban. Cuando los sentimientos aparecen no importa nada, trascienden imponiéndose a una eternidad innegable. Y cuando la atraje más mi, el atisbo de la voz de mi odioso abuelo se perdió. Se desvaneció totalmente para darle paso a algo nuevo.

Por que estaba seguro de algo.
Y eso era que esto no era el final.

Solté su cintura y de nuevo, como si estuviera grabado en mi código genético como una necesidad que esperó hasta ahora para salir a la luz, tomé sus manos entre las mías y enredé nuestros dedos. Mis labios acariciaban los duraznos de ella, y el chocolate apareció cuando nuestras lenguas se fundieron, danzando. Cuando su respiración se hizo aún mas agitada, bajé la intensidad hasta que solo fue un roce lento...y mis ojos capturaron los de ella. Brillaban, como si fuese el océano resplandeciendo contra el sol.
Su labio superior besé antes de que la punta de su graciosa nariz recibiera un último beso.
Solté una de mis manos por que un mechón de su cabello había quedado fuera de lugar.

- Rose...- susurré. Me había centrado en su cabello y ahora dirigí la mirada hacia la suya - ...estoy dispuesto a aprender a tu lado, aunque sé que somos lo suficientemente civilizados. Pero si me preguntas, no quisiera alterar nada de tu vida...ya sabes que tu familia no me tiene especialmente aprecio. También me preocupan los conflictos que te pueda causar...- confesé con suavidad - A mi no me importa nada de eso, pero tratándose de ti...

Era nuevo. No el hecho de que todo esté pasando rápido, sino la sensación de "preocuparse" por alguien...ya que con las chicas que pasaba mi tiempo en los años pasados, me importaban un comino. Pero Rose era diferente.

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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Mar Jul 28, 2009 11:44 pm

"He estado en la misma situación que tu desde hace un tiempo."

Admiré su rostro, a poca distancia del mío, me pareció encontrar un millón de mínimos detalles de los que jamás me había percatado antes, y sus ojos, sus ojos eran los mas grandiosos, grises, profundos, brillantes... como la plata fundida... me perdía en ellos.

Volver a sentir sus labios sobre los míos fue demasiado sobrecogedor, el preámbulo al beso fue eterno y deslumbrante, al inicio solo su nariz rozando la mía, mientras era capaz de sentir su respiración en cadencia a mis propios pulmones, el aroma de su perfume me inundaba nuevamente y todo se volvía difuso a mi alrededor. Estaba sintiendo todas esas cosas que mis compañeras de casa, o incluso Dom, decía que se sentía al momento de besar al chico "correcto", sólo que yo jamás lo había experimentado como tal, nunca había sentido lo que estaba sintiendo en aquellos momentos mientras Scorpius me besaba, como si mi corazón quisiese abandonar mi pecho, mi cuerpo creara sensaciones inexplicables y mis pensamientos se revolucionaran a tal punto de inexplicables sensaciones.

Y me perdí.

Me perdí en sus labios, con el roce de su lengua, con sus dedos entre los míos.
Yo, Rose Weasley completamente perdida en aquel gesto.

El beso bajó de intensidad hasta volver a ser un simple roce de labios, besó mi nariz y me hizo sonreír, no podía creer ese brillo de...¿ternura? que veía en la mirada de él, me era alucinante y nuevo, no pude evitar volver a sonreír. ¡Hasta me sentía algo idiota! Pero era inevitable, las comisuras de mis labios se alzaban solas en una sonrisa, mi cuerpo irradiaba dicha y felicidad que aún me era imposible comprender a cabalidad, mi cabeza aún seguía siendo un lío, aún cuando ya muchas cosas se habían comenzado a aclarar...

Apoyé mi frente en su mentón mientras suspiraba, sabía de qué hablaba él, todo lo que significaba esto entre nosotros. Casi pude imaginar a todos mis primos - y mi hermano- persiguiendo a Malfoy por el castillo al enterarse, era una imagen caricaturesca por supuesto, pero aún así sabía que era imposible que se lo tomasen bien, especialmente James... para James sería la peor traición saber que entre Scorpius y yo había algo más...

- Dame tiempo...- susurré. Era ridículo, habíamos perdido cinco años completos en disputas y él llevaba quizás años sintiendo lo que yo apenas había descubierto de lleno esa noche y tenía el descaro de pedirle "tiempo". Eres idiota, Rose Weasley.- Quiero decir que no podemos aparecer de un día para otro tomados de la mano y esperar que ellos lo tomen bien- expliqué mientras cerraba los ojos, aspirando su aroma- Creo que primero que todo podríamos mostrarnos... amigables en público ¿No crees?- separé un poco el rostro de él y lo observé- Algo como que... sea más común que Scorpius Malfoy y Rose Weasley caminen por los pasillos rumbo a clases sin gritarse mutuamente...

Sonreí y alcé una mano para tocar su mejilla nuevamente, quería asegurarme que todo era real, que él era real, y que al día siguiente las cosas seguirían siendo así entre nosotros, de pronto acudió a mi la imagen de él viéndose con otras chicas de la escuela, con otras... varias... de hecho bastantes... Arrugué un poco el ceño y no pude evitar alejarme un poco de él, Scorpius era un reconocido casanovas en Hogwarts, y era una de las cosas que más me molestaban de él, y quizás en ese minuto entendí porque me molestaba tanto.

-¿Qué pasará con tus seguidoras, Malfoy?


Vale. Volvía a tratarlo por el apellido, pero se me salió solo, fue inevitable, sobre todo al tratar un tema tan... "delicado" como ese. Me crucé de brazos mientras la parte más recelosa de mi salía a flote, recordándome mentalmente las razones del por qué desconfiar de pronto de él.

- ¡Hasta hace un par de días incluso escuché que estabas con la hermana de Yorkie!


Algo dentro de mi se sobrecogió. ¿Cómo pude ser tan idiota? Malfoy era Malfoy después de todo, habían muchas preguntas sin respuestas aún, y mi parte más racional comenzaba a ganar peso en aquel momento, sacando el letrero luminoso de "peligro, peligro". ¿Quién me decía que cuando terminara enamorada como una idiota, él no se iría con otra? Arrugué el ceño, estoy segura que de tal manera que casi mis cejas se juntaron, pero es que de pronto a toda esa burbuja mágica yo comenzaba a encontrarle hoyos. ¿Y si mañana se arrepiente? ¿Y si otra chica se le ofrece así fácil? ¿Y si sólo me quiere porque yo nunca le he dicho que si? ¿Y si...

Rose, basta.

Miré directamente a Scorpius, relajé mi gesto y me quedé nuevamente parada frente a él, le sostuve la mirada, aunque por dentro algo se estremecía ante la expectativa de su respuesta.
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James S. Potter
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Miér Jul 29, 2009 5:39 pm

Era tarde, sí, pero a James Potter eso le importaba tanto como el posible castigo que la directora pudiera propinarle si se enteraba. Aunque estaba lo suficientemente consiente de que ella lo conocía como para saber que no había arreglo con James. Porque él era y siempre sería la encarnación viva de los reconocidos merodeadores que alguna vez habían recorrido aquellos pasillos pensando en travesuras, sin mencionar a George y el difunto Fred, sus tíos, que se habían ganado el título honorario tras haber hecho del Castillo, en sus tiempos, una revolución contundente en contra de Umbridge.
James lo sabía todo, por supuesto que lo sabía todo, su padre le había contado muchas veces junto con Ron las aventuras de sus tíos, y lo que ellos sabían de aquellos merodeadores. Por lo tanto lo traía todo en su ADN, todo se encontraba en su material genético, no había nada que hacer con aquel Potter. Pero era reconocido por todo aquello, sin mencionar su evidente atractivo y su mucho más notable coqueteadero con las chicas de todas las casas. Pero porqué ser un Don Nadie cuando se podía hacer historia y después contar a sus hijos, como él había realizado tales hazañas. Por supuesto hijos, era algo muy alejado en la vida de James, no porque nunca se le hubiera pasado en la cabeza ‘crecer y tener hijos’sino porque no se veía en esa posición hasta dentro de veinte años.

Después de la cena había ido a su sala común, allí se había encontrado con unos amigos y habían estado hablando por un rato sin mencionar que Rhonda había detenido su paso porque James había, sin querer, olvidado que tenían una cita después de clases y que se encontrarían en el segundo piso para ir hasta los terrenos de Hogwarts. Digamos que ella, una jovencita con el carácter del mundo, le había enviado un sillón de la sala y él había tenido que esquivar rápidamente el mueble para no terminar sin cabeza. Aunque si en aquel momento lo hubiera pensando mejor no se hubiera molestado en hacerse a un lado, así después tenía que ir a la enfermería y se dejaba cuidar por su prima, que si bien era su prima estaba re buena y además tenía ganas de molestar a Teddy. Pero sin embargo nada de eso había cruzado su mente cuando había visto aquel sofá de terciopelo rojo con dorado volar hacía él para sorpresa de toda la sala común. ¡Me has dejado plantada, James Sirius Potter! ¡PERO QUE TE HAS PENSANDO! Le había gritado después de que el chico esquivara aquello. ¡Lo lamento, Rhonda, enserio! ¡Pero no hay necesidad de que usemos la violencia! Había respondido él provocando que la chica se enojara más aún.

Finalmente todo se había resuelto y Rhonda se había largado a sus brazos como si de una película muggle romántica se tratase, besándolo. Digamos que aquello fue.. el final de una relación que podría haber sido interesante. James le había dicho, a solas, que quizás no estaban preparados el uno para el otro, y que ella se merecía alguien mejor. ¿Mejor que él? Pff, pero estaba seguro de que sería mejor que ‘si no me hubieras besado delante de todos, aún podríamos divertirnos’. Ella se había ido llorando y todo había terminando.
Ahora caminaba por los pasillos con varita en mano y el mapa del merodeador en otra. Y probablemente si no hubiera tenido el mapa en aquellos momentos no hubiera captado su atención aquel pasillo en especial, pero los cartelitos con los nombres que se movían en el mapa habían hecho que cambiara su rumbo y se dirigiera al lugar. El nombre Scorpius Malfoy y el nombre Rose Weasley se movían levemente, cerca, muy cerca. Pero jamás de los jamaces James hubiera pensando algo más que.. el Slytherin y su prima discutiendo.
Más en el momento en el que dobló por el pasillo y los vio, probablemente más cerca de lo que le hubiera gustado, guardó el mapa tras un ‘travesura realizada’ en su bolsillo y se encaminó hacia ellos con paso decidido. Poco realmente le importó poco y nada que ambos fueran prefectos y él, quien supuestamente debía estar en su sala común, no fuera más que el primo de Rose Weasley. Que desde la perspectiva de James, era algo por lo que acercarse.

-Malfoy, ¿que demonios haces con mi prima?- Cuestionó bruscamente mientras se acercaba con cara de pocas pulgas, porque algo que jamás podría soportar (o eso creía) era a Scorpius más de dos metros cerca de las personas que él quería. Porque Rose era, su pequeña Rose. La hija de tía Hermione y tío Ron, y ellos siempre, siempre le habían dicho que la cuidara. ¡Esa su maldita responsabilidad! -¿No te he dicho ya que mantengas tu nariz alejada a varios metros de ella? ¿O eres incapaz de entender algo tan simple? Porque puedo repetirlo.- amenazó, que estaba de malhumor era evidente. Comenzaría a olvidar que el mocoso era más chico y le rompería su nariz para ver si así comprendía. Por supuesto su padre en algún momento también le había dicho que dejara a un lado su desprecio hacia Scorpius porque él no quería arruinar la relación que ahora llevaba con Draco. Pero poco le importaba aquello.
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MensajeTema: Re: Ronda Nocturna.   Jue Jul 30, 2009 4:41 am

Medité muy poco eso del "Tiempo" por que eso era relativo. No es como si fuera a pasar mucho. Los motivos que daba eran razonables. De un momento a otro no podíamos ser Scorpius Malfoy y Rose Weasley los enemigos que se gritaban cosas, competían como si la vida les dependiera en eso, se lanzaban maleficios a Scorpius Malfoy y Rose Weasley los tórtolos besándose en cada rincón, diciéndose cursiladas, y caminando por todo el Castillo tomados de la mano. No era coherente...Rose lo sabe, y por eso lo pide de esta forma.
Acaricié su cabello al momento de sus ojos conectarse con los míos, mis labios compusieron una sonrisa torcida.

- He entendido el punto, Rose - admití simple, con confianza - No es que no me haya divertido siendo un verdadero imbécil contigo, lo hice...a excepción del curso pasado. Digamos que me he cansado de tantas agresiones y de ahora en adelante seré bueno...lo suficiente como para que en unos meses estés terriblemente enamorada de mi - Tomé la mano que había acariciado mi mejilla y le dí un beso - Y por supuesto, McLaggen se haya ido a vivir al fondo del lago con su nueva esposa, la "Sra. Calamar Gigante McLaggen" para evitar que le encuentre si te acosa de nuevo.

Reí perverso por solo imaginar a McLaggen tan asustado, y satíricamente si se iría a besar al Calamar Gigante para evitar que uno de mis Maleficios Conjunctivitus le dejaran los ojos tan rojos e inchados que deseará no haber mirado a Rose de forma indecente de nuevo. Ni en toda su maldita vida. Tenía otros en mente realmente dolorosos y que causarían pena ajena si llegara a pasar en realidad...lo cual no me importaría, por que sería placentero. En el buen sentido para mí por supuesto. Ese patético cerdo no merecía nada más. Pero dejé de pensar en dejar correr la sangre cuando de hecho, su propia ceja inquisidora y la forma en que sus labios se apretujaron me vieron ver mi propia suerte correr. Algo está pensado...y no es bueno. Me planté con la barbilla en su sitio, esperando el golpe. Reí cuando al fin había dicho lo que tenía que decir...¿Era eso? Vaya, menuda mierda. Siempre supe que el puñetero Fan club de Zabini me jodería algún día. Solté un respiro pesado que me hacía perder la paciencia que sin dificultad había tenido todo el rato.
¿Entonces se suponía que después de tirar al vacío mi orgullo, prácticamente postrarme vulnerable hasta sus pies y -no es que me importe- dejar como broma la imagen que todos estos años me había construido Rose Weasley no haría las cosas medianamente llevaderas entre nosotros?

No.

Debía mencionar ese puñetero detalle que no pedí tener.

Y sumándole al asunto, me llamaba de nuevo "Malfoy".

- Mentiras, Weasley - Le contesté tomándole la barbilla, y luego la solté - Lo de la hermana de Yorkie es verdad, por que de hecho... - alcé un dedo para esclarecer la afirmación - estaba con ella y con el mismo Yorkie siendo nada más que amigos. Y las "seguidoras" no me hagas reír - fruncí el ceño - Esas niñas tienen demasiado tiempo en sus manos, tiempo que yo no pedí que pasaran siguiendome como perros falderos ¿Crees que a mi me gusta? ¡Ni que fuera Potter!

Potter se vendía a sí mismo, y era el mejor ejemplo que podía darle a Rose para ilustrar que por más que hubiera salido con muchas chicas, nunca al grado de su despreciable primo. Ese tipo realmente me repugna. Siempre tan asquerosamente confiado de sí mismo...sin ver lo patético que es. Me daba igual que Padre tuviera un trato más que cordial con el Sr. Potter o el hecho de que su hermano pequeño fuera mi mejor amigo...la foto animada de Potter mientras guiñaba descaradamente a una chica estaba en la pared de piedra arriba de mi escritorio. Si...y estoy orgulloso de tenerla como Tiro al Blanco. Mis dardos mágicos nunca pierden el ojo repugnante que se abre y cierra. ¡Es lo mejor!

Rose estaba preparada para dar batalla y defender a capa y espada la inmoralidad de su primo, pero entonces...tenía que ser precisamente él. Y hablando del diablo... No me asustó lo que me dijo,y tampoco hizo que rebuscara mentalmente para sus palabras de chorlito.
Me quedé ahí de pié con la cabeza en alto, sonriendo sacarronamente para demostrar lo poco que el inepto me importa.

- Repite lo que quieras, Potter. Igual serán palabras necias a mis oidos - Solté con sorna, cruda e indiferente - ...y para ahorrarte los ladridos, solo tengo que decirte que Weasley y yo hacíamos nuestros deberes de Prefectos. Lo cual se resume a que no es de tu incumbencia.

De reojo miré a Rose y nuestras miradas se cruzaron. Rápido las desviamos y continué mirando a Potter. Me conformé en ese momento de que la cabeza hueca de Potter no me dejaría terminar la conversación que teníamos antes de su molesta llegada. ¡Maldito imbécil! Le dirigí una mirada a Rose, despidiendome en silencio con otro beso y luego le envié una mirada de desdén a Potter. Oficialmente desde esta noche lo odio.

- Y la próxima no pienses hacer tus rondas sola, Weasley. Que es por eso que han desaparecido alumnos...- agregué serio, y mis pies comenzaron a moverse en dirección a las escaleras - Nos veremos.

La despedida me había parecido eterna en contradicción a las dos cortas palabras que salieron de mi boca, y cuando mi nuca estuvo de frente al pasillo solo sintiendo el par de miradas en mi espalda, no hubo más que decirme a mí mismo que la noche había acabado de una forma que no esperaba...y sin embargo, me llenaba de algo indescriptible el espíritu.
Con la sensación pulsando, el camino a las mazmorras fue más corto que de costumbre.

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